Los talleres locales advierten que la baja en la demanda de la Revisión Técnica Obligatoria viene desde hace años y no responde únicamente a los anuncios nacionales. Denuncian un mercado negro de certificados apócrifos en internet y alertan sobre graves consecuencias legales.
Por Redacción Diario Colón San Juan
SAN JUAN – Las recientes desregulaciones y reformas impulsadas por el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei sobre el sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) volvieron a colocar el tema en el centro de la escena pública. Sin embargo, en los talleres habilitados de San Juan, los operadores advierten que la realidad del sector arrastra una problemática mucho más profunda y local: una sostenida e histórica caída en la cantidad de automovilistas que realizan el control, potenciada por la proliferación descontrolada de ofertas de revisiones falsas en las redes sociales.
A contramano de lo que podría suponerse, los empresarios del sector aseguran que la merma en la demanda no comenzó con los anuncios del Gobierno de La Libertad Avanza, sino que se viene registrando de forma paulatina desde hace varios años, impulsada principalmente por la crisis económica generalizada. No obstante, el verdadero «enemigo silencioso» que hoy jaquea la actividad es la impune oferta de obleas y certificados truchos en plataformas digitales.
El boom de la «oferta falsa» en internet
«Hay mucha oferta falsa en redes sociales», confiaron fuentes del sector a este medio, alertando sobre publicaciones en grupos de compraventa de Facebook, Instagram y servicios de mensajería donde se prometen certificados de RTO listos para circular, «sin colas ni verificaciones», a precios irrisorios y sin necesidad de llevar el vehículo al taller.
Esta modalidad delictiva ha captado a un sector de conductores que, asfixiados económicamente o con vehículos en condiciones deficientes, optan por la ilegalidad sin medir las consecuencias. Desde las plantas verificadoras sanjuaninas enfatizan que estas obleas carecen de toda validez legal, no figuran en las bases de datos oficiales de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y son detectadas fácilmente en los controles camineros o ante un siniestro vial.
Riesgos penales y desamparo ante seguros
Frente a este escenario, los talleres locales y especialistas en seguridad vial lanzaron una fuerte advertencia a los sanjuaninos que recurren a estos servicios apócrifos. Quienes circulen con documentación adulterada se exponen no solo a severas multas de tránsito y al secuestro inmediato del vehículo, sino también a una causa penal bajo el delito de «uso de documento público falso», penado por el Código Penal Argentino.
Por otro lado, existe un riesgo económico total: ante la ocurrencia de un accidente vial, las compañías de seguros realizan un peritaje exhaustivo de la documentación. Si se corrobora que el coche contaba con una RTO «trucha», las aseguradoras rechazan de inmediato la cobertura, dejando al propietario del rodado con la obligación de responder con sus propios bienes por los daños materiales y físicos ocasionados a terceros.
La incertidumbre por el «Efecto Milei»
En paralelo, el sector sigue de cerca el alcance de las medidas de desregulación económica dispuestas por Nación. Si bien en un principio se generó confusión en la población respecto a la obligatoriedad de la revisión para circular por rutas nacionales y provinciales, las normativas de tránsito locales mantienen su plena vigencia, por lo que la RTO sigue siendo un requisito ineludible en el territorio provincial.
La combinación entre la confusión normativa, la recesión económica y la desleal competencia del mercado negro digital dibuja un panorama sumamente complejo para las plantas verificadoras homologadas de San Juan, que hoy operan muy por debajo de su capacidad instalada mientras insisten en que la revisión técnica salva vidas y no es un simple trámite burocrático.







