La familia de Carlos Alberto el «Indio» Solari confirmó que la despedida formal del mítico cantante se llevará a cabo este domingo 7 de junio, en un horario y lugar que terminarán de coordinarse durante la jornada de este sábado. La decisión de postergar el último adiós hasta el domingo se tomó con el objetivo de dar tiempo a que puedan llegar los miles de fanáticos que viajan desde el interior y las provincias más alejadas.
El líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció este jueves a los 77 años, luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) que agravó su cuadro de salud, deteriorado en los últimos años por el avance de la enfermedad de Parkinson.
Las opciones descartadas y el ofrecimiento oficial
Desde el momento en que se conoció la noticia, la locación del velatorio se convirtió en una incógnita y un desafío logístico debido a la masividad de su público. Si bien diputados de distintos bloques gestionaron la posibilidad de abrir las puertas del Congreso de la Nación, la opción fue dada de baja. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, explicó que, tras consultar con el Ministerio de Seguridad, se determinó que el edificio no reúne las condiciones de infraestructura, logística y seguridad necesarias para un evento de tal magnitud.
Posteriormente, el entorno del músico barajó la posibilidad de realizar la ceremonia en los estadios de Boca Juniors o Racing Club, opciones que también quedaron descartadas.
Ante esta situación, el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, confirmó que el Gobierno Nacional ofreció formalmente el predio de Tecnópolis para el velatorio, con un operativo a cargo de la Policía Federal, aunque hasta las últimas horas esperaban terminar de coordinar la respuesta con el abogado de la familia.
Vigilias en Parque Leloir y Plaza de Mayo
Mientras se espera la confirmación oficial del sitio, la mística ricotera ya se hace sentir en las calles. Desde el jueves, cientos de fanáticos se concentran en las inmediaciones de la casa del músico en Parque Leloir y en la Plaza de Mayo, improvisando altares, cantando sus temas emblemáticos y transformando el dolor en un homenaje espontáneo al máximo ícono del rock argentino.







