La Selección argentina se impuso por 2-0 ante Honduras en el primero de sus amistosos previos al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. En un partido donde no brilló, el conjunto nacional demostró interesantes destellos de fútbol y dejó en claro que la idea de Lionel Scaloni se mantiene completamente vigente.
Desde el primer minuto, la Albiceleste impuso condiciones con un claro dominio del balón y buenas aproximaciones, aunque careció de puntería en los últimos metros durante el tramo inicial. Tras entrar en una especie de meseta, la apertura del marcador llegó a los 36 minutos de la primera etapa gracias a un penal ejecutado por el delantero Lautaro Martínez.
En la segunda mitad, con el ingreso de la mayoría de los futbolistas que suelen ser titulares, los actuales campeones del mundo comenzaron a dominar el encuentro con mayor fluidez y confirmaron que, cuando aceleran, son capaces de pasar por arriba a cualquier oponente. Así se gestó el segundo tanto de la jornada, obra de Giuliano Simeone, quien aprovechó un taco quirúrgico de Martínez para definir sin mayores inconvenientes ante el arquero rival.
El rendimiento del equipo dejó conclusiones valiosas. Por un lado, la actuación de los suplentes en el primer tiempo dejó un saldo aprobado pero sin sobresalir. En el complemento, la entrada de las figuras principales devolvió a la cancha la fisonomía de esa Selección que acostumbró a los fanáticos a festejar en el último tiempo.
Aunque el análisis medido impone cautela ante un rival que está varios escalones por debajo, el cuerpo técnico toma nota de cara al debut mundialista del próximo jueves 11 de junio. Pese a que todavía queda un amistoso ante Islandia en los próximos días, la mayor preocupación de Scaloni pasa por la gran cantidad de jugadores que llegan entre algodones, entre ellos Nahuel Molina, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes, Nicolás Paz, y las máximas referencias ofensivas, Lionel Messi y Julián Álvarez.
Será clave para las ilusiones argentinas que estas piezas clave puedan sumar minutos en el último ensayo o que arriben en óptimas condiciones físicas al debut en la Copa del Mundo ante Argelia, un rival que ya encendió las alarmas al demostrar su peligro tras vencer recientemente a Países Bajos.







