En el inicio de la semana, el indicador del JP Morgan mostró una tendencia alcista a pesar de la leve mejora en los bonos soberanos. El Merval opera en rojo y el dólar oficial se mantiene estable en los $1.415.

El escenario financiero de este lunes 16 de marzo comenzó con señales mixtas que mantienen en alerta a los inversores. Tras un período de relativa calma, el Riesgo País volvió a ser el protagonista de la jornada al trepar hasta la barrera de los 600 puntos básicos, un nivel que marca un nuevo pulso de tensión en la medición del JP Morgan.
Bonos en alza, pero riesgo en aumento
Lo curioso de la apertura fue el «desacople» entre los títulos de deuda y el indicador de riesgo. Mientras que en Nueva York los bonos soberanos bajo ley extranjera iniciaron con mayorías en verde —destacándose el Global 2029 con una suba del 1,3%—, esto no fue suficiente para aplacar el índice de riesgo país.
Analistas señalan que la baja de los bonos bajo ley local y la cautela global frente a activos emergentes terminaron empujando el indicador hacia arriba.
Rojo en la City y en Wall Street
En la plaza local, el panel líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires no logra encontrar un piso firme. El índice Merval registra una caída del 1%, con una tendencia mayoritaria hacia la baja en sus principales papeles.
Esta situación se replica de espejo en Wall Street, donde las acciones de empresas argentinas que cotizan en el exterior (ADRs) operan con pérdidas generalizadas, reflejando la desconfianza del mercado ante el actual panorama macroeconómico.
El dólar, sin grandes sobresaltos
En contraste con la volatilidad de las acciones, el mercado cambiario inició la semana con estabilidad. En las pizarras del Banco Nación, el dólar oficial minorista se comercializa a $1.415, manteniendo la brecha bajo el estricto monitoreo de los operadores y del Banco Central.
Dato Clave: El Riesgo País mide el sobrecosto que la Argentina debería pagar para endeudarse frente a los bonos del Tesoro de EE.UU. Su escalada a 600 puntos refleja un incremento en la percepción de riesgo por parte de los capitales extranjeros.






