El inicio del Grupo E del Mundial 2026 dejó en claro que la selección alemana quiere dejar atrás los fantasmas de las ediciones pasadas. En el Estadio Houston (NRG Stadium), el combinado teutón firmó un estreno ideal al aplastar por 7-1 a Curazao, un rival caribeño que, a pesar de la histórica diferencia, se dio el gusto de festejar un gol en su primera experiencia mundialista.
La jerarquía de los dirigidos por Julian Nagelsmann se hizo sentir desde el pitazo inicial. Apenas a los 6 minutos del primer tiempo, Felix Nmecha abrió el marcador tras una gran asistencia de Florian Wirtz. Sin embargo, la gran sorpresa de la tarde llegó a los 21 minutos, cuando Livano Comenencia aprovechó una distracción defensiva para marcar el empate 1-1 transitorio, desatando la locura en el banco caribeño ante la mirada de Manuel Neuer.
La igualdad despertó el poderío ofensivo de los europeos, que no volvieron a ceder terreno. Nico Schlotterbeck devolvió la ventaja de cabeza a los 37 minutos y, justo antes del descanso, Kai Havertz estiró la diferencia a 3-1 desde el punto penal.
El complemento fue un monólogo de Alemania, que liquidó el encuentro por completo en pocos minutos. Jamal Musiala puso el 4-1 apenas arrancado el segundo tiempo, seguido por una volea de Nathaniel Brown para el quinto tanto. En el tramo final, Deniz Undav firmó el 6-1 tras un centro de Kimmich y nuevamente Kai Havertz se anotó en la red para sellar el 7-1 definitivo picando la pelota con total categoría sobre el arquero Eloy Room.

Con este contundente resultado bajo el arbitraje del marroquí Jalal Jayed, Alemania pisa fuerte en el arranque de la Copa del Mundo y demuestra que es un serio candidato, mientras que Curazao guardará en su memoria el histórico gol anotado frente a una potencia del fútbol mundial.







