La espera terminó y el campeón del mundo comenzó la defensa de su corona de la mejor manera posible. En el imponente Arrowhead Stadium de Kansas City, la Selección Argentina aplastó 3-0 a Argelia en la primera fecha del Grupo J del Mundial 2026. Con una actuación que rozó la perfección colectiva, el gran protagonista de la noche fue Lionel Messi, quien convirtió un triplete (hat-trick) inolvidable para disipar cualquier nerviosismo del debut y reescribir, una vez más, los libros de historia del fútbol mundial.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni saltó a la cancha con una gran intensidad táctica y no tardó en adueñarse de la pelota. A los 16 minutos del primer tiempo, tras una gran habilitación vertical de Rodrigo De Paul, Messi frotó la lámpara y sacó un remate espectacular desde afuera del área directo a la red de Luca Zidane para marcar el 1-0. A partir de allí, la Albiceleste manejó los hilos del encuentro con autoridad, apoyada en la firmeza defensiva de Cristian «Cuti» Romero y Lisandro Martínez, además del despliegue en el mediocampismo de Enzo Fernández y Alexis Mac Allister.
En el complemento, Scaloni movió el banco dándole minutos a Nahuel Molina, Nico González y Julián Álvarez. La superioridad nacional se tradujo en el marcador a los 14 minutos del segundo tiempo, cuando el capitán argentino capturó un rebote en el área y puso el 2-0 parcial. Pero la obra de arte total se completó a los 25 minutos, momento en el que el astro recibió una asistencia de Nico González en el borde del área grande, se perfiló para su mítica zurda y colocó un disparo bajo pegado al palo para firmar su hat-trick y el 3-0 definitivo. Tras su colosal actuación, el «10» se retiró ovacionado a los 79 minutos para dejarle su lugar al juvenil Nico Paz.

Lo de Lionel Andrés Messi ya no es de este planeta: es una bestia animal competitiva que desafía el paso del tiempo y las leyes de la física. Con 38 años y en su sexto Mundial, el capitán dio un recital de fútbol que dejó boquiabiertos a los miles de norteamericanos y argentinos que colmaron el estadio. Su voracidad goleadora, su liderazgo absoluto y esa vigencia intacta demuestran que el hambre de gloria sigue intacto, cargándose el equipo al hombro como si fuera el primer día para dejar en claro que el rey del fútbol mundial sigue usando la camiseta celeste y blanca.

Con esta monstruosa actuación, Lionel Messi alcanzó el récord histórico de Miroslav Klose como el máximo goleador en la historia de las Copas del Mundo hasta ahora. Argentina sumó sus primeros tres puntos y lidera con comodidad su zona. La Scaloneta no tendrá margen de descanso y ya pone la mira en su próximo objetivo: el lunes 22 de junio se medirá ante Austria por la segunda jornada, buscando sellar la clasificación a la siguiente ronda.








