La reciente desescalada del conflicto en Medio Oriente trajo un fuerte alivio al mercado energético global, provocando una marcada tendencia a la baja en el precio internacional del barril de petróleo. Sin embargo, este escenario de alivio global no tendrá un impacto directo ni inmediato en los bolsillos de los conductores sanjuaninos.
Desde la Cámara de Expendedores de Combustibles de San Juan advirtieron que los precios en los surtidores locales se mantendrán estables en el corto plazo. A pesar de las expectativas que genera la caída del crudo en el exterior, el mercado interno de la provincia y del país se rige por variables que impiden una rebaja rápida.
Especialistas del sector explicaron que el precio de la nafta y el gasoil en Argentina no se mueve en espejo con la cotización diaria del petróleo internacional. En la ecuación local pesan fuertemente los impuestos nacionales, los costos de refinación, la logística y el tipo de cambio oficial. Además, las petroleras locales venían operando con márgenes ajustados y suelen utilizar estos momentos de baja internacional para equilibrar las balanzas comerciales y recuperar el desfasaje acumulado en meses anteriores.
Por otro lado, los estacioneros locales ven con buenos ojos la estabilidad, ya que el reciente congelamiento de impuestos internos ayudó a frenar las subas y a sostener el nivel de ventas, evitando que el consumo caiga aún más.
De esta manera, San Juan inicia una etapa de transición económica. Aunque el contexto global marca que el petróleo está más barato, una baja en las pizarras de las estaciones de servicio locales deberá esperar al menos unos meses hasta que se acomoden las variables de la economía interna y se estabilice la demanda.







