La decisión de la Justicia de dar por terminada la investigación en torno a la muerte de Pablo Tiziano Araóz Castellino, el menor de 13 años que perdió la vida tras ser arrastrado por la corriente en el canal Benavídez, desató la indignación y el profundo sufrimiento de su familia.
A casi cinco meses de la tragedia ocurrida el pasado 18 de enero, la jueza de Menores, María Julia Camus, dictaminó el cierre del expediente al concluir que se trató de un accidente. Esta resolución provocó una dura reacción por parte de la madre de la víctima, Mariana Castellino, quien utilizó sus redes sociales para expresar su descontento y denunciar la falta de justicia.
“Hoy quiero dejar por asentado que a cinco meses del homicidio de mi hijo, la señora jueza de menores dio por cerrada la causa”, manifestó la mujer a través de un descargo en Facebook. Además, cuestionó con dureza que la Justicia nunca considerara lo sucedido como un hecho culposo, argumentando que las condiciones del cauce y la fuerza del agua impidieron que el adolescente pudiera defenderse o pedir auxilio. “No tengo más que decir como madre; el dolor me quedó a mí y la muerte de mi hijo quedó en la nada”, lamentó.

Pese al duro revés judicial, la familia adelantó que no se quedará de brazos cruzados. Castellino confirmó que solicitará formalmente la reapertura de la causa y que encabezará una nueva marcha de protesta durante la segunda semana de julio para exigir el esclarecimiento definitivo de las circunstancias del hecho y mantener firme el reclamo por Tiziano.







