La actividad minera de la provincia atraviesa horas de profunda preocupación tras confirmarse la suspensión temporal del transporte de mineral entre los proyectos Hualilán y Casposo. La decisión, que tomó por sorpresa al sector productivo local, afecta de manera directa a empresas contratistas sanjuaninas que habían sido adjudicadas para realizar el esquema logístico presentado a principios de año como uno de los grandes hitos económicos de 2026.
Las firmas locales MTZ, Terra Logística y Mi Viejo ya fueron notificadas sobre el freno en sus contratos, una medida que impacta de lleno en la planificación logística, los proveedores y los puestos de trabajo asociados a la cadena de valor minera.
Hasta el momento, la compañía responsable del proyecto no ha emitido un comunicado oficial explicando los motivos de la interrupción ni los plazos estimados para retomar las tareas. Sin embargo, fuentes vinculadas a la operación indicaron que el parate se debería a inconvenientes técnicos relacionados con la ley del mineral (la concentración de metales valiosos en la roca extraída), un factor crítico para determinar la viabilidad y rentabilidad de su molienda.
El circuito logístico, que había comenzado a funcionar de manera efectiva en febrero, contemplaba el traslado en camiones de unas 720.000 toneladas de roca mineralizada desde el yacimiento Hualilán (ubicado en Ullum) hacia la planta de procesamiento de Casposo (en Calingasta), bajo un esquema proyectado para extenderse durante los próximos tres años.
Desde el sector empresarial, cámaras proveedoras como la CASEMI ya advirtieron que esta rescisión y pausa en los contratos complica de manera importante a las pymes locales, las cuales realizaron importantes inversiones en equipamiento y personal para cumplir con los exigentes estándares de la operatoria. Durante la jornada se esperan reuniones clave entre directivos mineros y los representantes de las transportistas afectadas en busca de llevar previsibilidad y claridad sobre el futuro inmediato del proyecto.








