El proyecto minero cuprífero Los Azules dio un paso fundamental en su hoja de ruta operativa al reactivar plenamente las instalaciones del campamento Candadito, ubicado en el departamento Calingasta. La base logística intermedia retoma sus funciones regulares luego de haber atravesado una desmovilización preventiva que se extendió durante más de tres meses. Aquella medida de repliegue, dispuesta el pasado 17 de julio para evacuar a 37 operarios mediante un operativo especial con maquinaria vial, asistencia sanitaria y enlace satelital, se adoptó con el objetivo primordial de resguardar la salud, el resguardo físico y la seguridad del personal ante la crudeza de los temporales níveos que azotaron la cordillera sanjuanina.

Emplazado a 3.150 metros sobre el nivel del mar, a 54 kilómetros de Villa Calingasta y a 79 kilómetros de Barreal, Candadito constituye un nodo logístico neurálgico para el avance del emprendimiento. Su rol resulta indispensable al actuar como centro de relevo, soporte técnico y abastecimiento continuo tanto para las cuadrillas de operarios como para los transportes y equipos pesados que suben y bajan de la alta montaña. El predio cuenta con una capacidad habilitada para albergar hasta 36 trabajadores en simultáneo y dispone de suministros garantizados de combustible, alimentos y agua potable, asegurando una estadía protegida en un entorno de clima hostil.
La puesta a punto de la infraestructura demandó un esfuerzo transversal coordinado entre los departamentos de Seguridad e Higiene, Caminos y Servicios Generales de la minera, en estrecha colaboración con la empresa contratista a cargo de la hotelería y mantenimiento. Al respecto, el superintendente de Servicios Generales de la firma, Emmanuel Navarta, remarcó que la reactivación es fruto de un trabajo articulado donde ninguna disciplina podía avanzar por separado, ratificando que la integridad física de las personas es la prioridad innegociable bajo la cual se diseña cada etapa en el yacimiento.
La recuperación del campamento se concreta en un contexto de altísima exigencia climática. Las tareas de despeje del camino de acceso avanzaron con lentitud debido a acumulaciones extraordinarias que alcanzaron hasta seis metros de nieve en zonas críticas, según precisó Fabio Oriolani, gerente de Proyectos Civiles. Si bien en temporadas habituales el camino quedaba transitable en noviembre, este año las condiciones excepcionales posponen el arribo al campamento principal de Embarrado para fines de enero o principios de febrero.
Con Candadito nuevamente operativo, la compañía reactiva formalmente el plan de obras civiles preparatorias hacia la etapa de construcción de la mina de cobre. Las cuadrillas se abocarán de inmediato a tareas prioritarias: el reacondicionamiento y optimización de la traza vial existente, el replanteo y apertura de nuevos tramos de camino, y la edificación de alcantarillas y obras de arte menores, indispensables para consolidar un circuito de tránsito seguro y fluido para el transporte de carga pesada, maquinaria y personal técnico.








