Los contagios por cuadros respiratorios continúan aumentando en la provincia, aunque los especialistas advierten una leve desaceleración en la velocidad de propagación. Desde el Ministerio de Salud apelan a la prevención y la vacunación.
Los casos de influenza A continúan en alza en San Juan, marcando un escenario epidemiológico superior al registrado el año anterior. Si bien el crecimiento de los contagios comenzó a desacelerarse en comparación con las semanas más críticas, las autoridades del Ministerio de Salud provincial aclararon que todavía no existen elementos suficientes para afirmar que se alcanzó el pico máximo de la enfermedad.
La jefa de Vigilancia Epidemiológica de la provincia, Yanina González, detalló que el salto más importante de la temporada se dio durante las semanas 18 y 19, periodo en el cual el incremento de casos llegó a un alarmante 200%.
Tras ese fuerte impacto en la curva, el ritmo de contagios comenzó a desacelerarse de manera paulatina. En las semanas posteriores se registraron subas de entre el 40% y el 60%, mientras que actualmente el crecimiento de casos ronda el 40%. Pese a la baja en la velocidad de propagación, la funcionaria remarcó que la circulación del virus se mantiene muy activa.

Respecto a la evolución de la situación sanitaria, los especialistas se muestran cautos y señalan que para confirmar que se ha llegado a la cima de la curva es fundamental observar una estabilización sostenida de los casos durante al menos dos o tres semanas antes de que comience el descenso definitivo.
Adelanto de temporada y predominio viral
Una de las principales preocupaciones del sector sanitario es que la circulación de virus respiratorios se adelantó tres semanas en comparación con el año pasado. En la actualidad, la influenza A se consolidó como el virus predominante en San Juan, concentrando la gran mayoría de las consultas médicas por problemas respiratorios.
Ante este panorama, la provincia avanza fuertemente con la campaña de vacunación antigripal, logrando una cobertura del 91% en los grupos de riesgo. Las autoridades sanitarias recuerdan que, si bien la vacuna no detiene por completo la circulación, su principal función es prevenir cuadros graves e internaciones. Las dosis se encuentran disponibles en todos los centros de salud locales para embarazadas, niños de 6 meses a 2 años, mayores de 65 años y personas con comorbilidades.







