El delantero de Corea del Sur, que ya había sido la gran revelación en Qatar 2022, volvió a revolucionar las redes sociales en pleno Mundial 2026. Esta vez, a sus goles y carisma le sumó un inesperado guiño a la cultura Argentina.
El Mundial 2026 sigue regalando historias que trascienden lo estrictamente deportivo, y una de las más llamativas de las últimas horas tiene como protagonista a Cho Gue-sung. El atacante de la selección de Corea del Sur, que ya no es un desconocido para los fanáticos del fútbol, volvió a captar la atención del planeta, aunque esta vez por un detalle que generó furor en Sudamérica: se mostró tomando mate durante la concentración.
La imagen del delantero compartiendo la tradicional infusión junto a sus compañeros de equipo no tardó en volverse viral. Para miles de aficionados argentinos y uruguayos, ver a una de las máximas figuras del fútbol asiático adoptar una costumbre tan propia de la vida cotidiana de esta región fue una sorpresa mayúscula que desató miles de comentarios y memes de aprobación en las redes sociales.
Más allá del modelaje, el gol es su prioridad
La historia de Cho tiene varios condimentos particulares. Su salto a la fama mundial ocurrió en Qatar 2022, donde no solo destacó por sus goles, sino también por una llamativa apariencia que lo convirtió, de la noche a la mañana, en una celebridad de internet. Tras aquella cita mundialista, el surcoreano sumó millones de seguidores, transformándose en una de las caras más requeridas para campañas publicitarias y producciones de modelaje de marcas internacionales.
Sin embargo, a pesar de la enorme repercusión mediática y el asedio de las marcas, el futbolista de 28 años siempre mantuvo los pies sobre la tierra. En reiteradas ocasiones insistió en que su prioridad absoluta era consolidarse dentro de la cancha. Con trabajo, regularidad y goles, demostró que lo suyo no era una moda pasajera: llegó a este Mundial 2026 como la principal referencia ofensiva de su país y uno de los jugadores más respetados de su generación.
«El futbolista siempre insistió en que su prioridad era consolidarse dentro del campo de juego, algo que revalidó con creces para mantenerse como la gran carta de gol surcoreana».

Un puente cultural a través del fútbol
Hoy, en plena competencia mundialista, Cho vuelve a combinar a la perfección el rendimiento deportivo con el impacto mediático. Mientras comanda el ataque de Corea del Sur en una nueva aventura mundialista, se tomó el tiempo de tender un puente cultural inesperado con el público sudamericano.
¿Quién le habrá convidado su primer mate? Es un misterio que aún no se devela, pero lo cierto es que el «efecto mate» ya sumó a un nuevo y distinguido integrante en el continente asiático.








