En un fallo que marca un precedente significativo para el Sistema Especial de Flagrancia, el Ministerio Público logró una condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo contra Marcelo Ernesto Clavel (55), hallado culpable del delito de lesiones graves agravadas por mediar violencia de género.
La resolución, alcanzada mediante un juicio abreviado, destaca por el abordaje judicial del caso: la justicia reconoció que la agresión no fue un hecho aislado, sino la manifestación de una relación atravesada por pautas de dominación, intimidación y sometimiento.
El caso
El hecho ocurrió durante la madrugada del pasado 6 de junio. Tras una violenta discusión en la vía pública, el agresor arrojó un fragmento de ladrillo contra la víctima, causándole una fractura de tibia derecha que requirió cirugía. No conforme con la lesión, y aprovechando que la mujer no podía movilizarse, la arrastró del cabello varios metros hasta introducirla a la fuerza en el domicilio.
Un avance en la perspectiva de género
La investigación, a cargo del Dr. Cristian Gerarduzzi, fue clave para desentrañar la dinámica de poder detrás del ataque. Resulta fundamental destacar que, al momento de la intervención policial inicial, la víctima intentó minimizar lo ocurrido. Fue recién durante la entrevista privada, y ante la contención del equipo interdisciplinario, que logró relatar las agresiones sufridas.
«Esta valoración jurídica permitió agravar el delito y arribar a una condena efectiva», señalaron desde la Fiscalía, subrayando que, sin el análisis bajo perspectiva de género y la identificación de las dinámicas de control que subyacen en estos casos, la respuesta penal habría sido sustancialmente diferente.
La resolución fue posible gracias al trabajo conjunto del personal de la Comisaría 2°, la Fiscalía de Flagrancia y la asistencia integral de la Unidad Fiscal CAVIG.








