Los investigadores de la Dirección de Bomberos centran su atención en los puntos de origen del fuego y la velocidad de propagación. Vecinos de los complejos habitacionales más grandes de la provincia exigen revisiones urgentes de las redes eléctricas.
La provincia de San Juan se ha visto sacudida en los últimos días por dos feroces incendios ocurridos en sus conglomerados habitacionales más densos y populosos: el Barrio Valle Grande, en el departamento de Rawson, y el Barrio Aramburu, en la jurisdicción de Rivadavia. Más allá de la coincidencia en el tiempo, las autoridades policiales y los equipos de rescate trabajan sobre un hilo conductor que conecta ambos casos mediante hipótesis y patrones que despiertan fuertes sospechas entre los peritos.
El primero de los siniestros conmocionó a los vecinos de Rawson, donde las llamas afectaron severamente una estructura multifamiliar dentro del Barrio Valle Grande, requiriendo el despliegue inmediato de varias dotaciones. Pocas horas después, la alarma volvió a encenderse, pero esta vez en Rivadavia, donde el personal de emergencias debió combatir un panorama igualmente devastador en el Barrio Aramburu. En ambos escenarios, la magnitud de las pérdidas materiales y el riesgo inminente para la vida de las familias generaron momentos de profunda tensión y desesperación vecinal.
Los puntos bajo la lupa técnica
De acuerdo con fuentes vinculadas a las pericias preliminares a cargo de la Dirección de Bomberos de la Policía de San Juan, los dos incidentes presentan coincidencias críticas que obligan a profundizar las líneas de investigación. El foco principal de los especialistas está puesto en el comportamiento inicial del fuego y en el estado de las infraestructuras de estos masivos complejos habitacionales.
La primera gran hipótesis apunta directamente al factor de sobrecarga eléctrica o fallas estructurales en las redes internas. Este es un problema recurrente en áreas de alta densidad demográfica, donde la demanda de energía se incrementa sustancialmente en determinadas épocas del año, muchas veces colapsando conexiones que no dan abasto. No obstante, debido a las características del inicio del fuego, los investigadores no descartan un componente de negligencia o intencionalidad en las fases iniciales de los siniestros, lo que ha llevado a tomar declaraciones a posibles testigos.
El segundo paralelismo que alarma a las autoridades radica en la alarmante rapidez con la que el fuego se propagó en las estructuras de ambos barrios. La similitud en los materiales constructivos de los cerramientos y la extrema cercanía de las viviendas habrían actuado como un verdadero catalizador de las llamas, complicando las tareas de sofocación y los operativos de evacuación de los damnificados.
El reclamo de la comunidad
Frente a esta delicada situación que desnudó la vulnerabilidad de las zonas habitacionales más pobladas de San Juan, referentes vecinales de Rawson y Rivadavia han solicitado formalmente una revisión general de los sistemas de contingencia y prevención de siniestros. Exigen controles rigurosos sobre las instalaciones eléctricas y mayor concientización sobre los riesgos de las conexiones clandestinas o precarias.
En las próximas horas, los informes finales de los peritos químicos y de siniestros serán elevados a la Justicia local para determinar con precisión las causas y deslindar las responsabilidades materiales correspondientes. Por el momento, la comunidad permanece en alerta mientras las fuerzas de seguridad refuerzan la vigilancia en las inmediaciones de los sectores afectados.








