Egipto logró un triunfo fundamental en el BC Place Stadium de Vancouver al imponerse por 3 a 1 sobre Nueva Zelanda en el marco de la segunda fecha del Grupo G. Aunque el conjunto oceánico golpeó primero, el equipo africano demostró una gran capacidad de reacción y jerarquía individual para dar vuelta el marcador de manera contundente.
Mohamed Salah fue la gran figura de la jornada, liderando una ofensiva que fue imposible de contener para la defensa neozelandesa durante la segunda mitad. Con esta victoria, Egipto suma tres puntos clave que lo posicionan de manera expectante en la tabla, dejando el grupo completamente abierto y al rojo vivo antes de disputarse la última fecha, donde buscarán sellar su clasificación a la siguiente instancia del torneo.








