El mercado de bienes raíces en la provincia está viviendo un momento de pura expectativa gracias al desarrollo de la actividad minera, que se perfila como el gran motor para atraer capitales y sacudir el mercado local. La realidad es que el sector está bajo la mirada atenta de quienes buscan dónde hacer rendir su dinero.
Esteban Costela, presidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios de San Juan, fue contundente al señalar que la provincia cuenta con una ventaja competitiva única, ya que San Juan tiene algo que no posee el resto del país: la expectativa concreta que generan los proyectos mineros. Esta particularidad ya está moviendo el avispero y despertando el interés de gente de afuera que quiere saber dónde poner sus fichas.
En este contexto, se registra un incremento notable en el interés de inversores externos que están desembarcando con ganas de analizar el terreno. Las consultas son variadas y apuntan hacia diversos frentes, desde la compra de tierras estratégicas hasta el desarrollo de proyectos habitacionales, locales comerciales y la construcción de galpones necesarios para la logística del sector. Los inversores están evaluando dónde conviene apostar más fuerte, siempre con la mira puesta en el crecimiento que promete la minería a mediano plazo.
Aunque todavía no se ven cambios estructurales de gran escala, el mercado inmobiliario sanjuanino se encuentra en guardia y con la lupa puesta en cómo la minería va a influir en la demanda de suelos y el desarrollo urbano futuro. San Juan se está posicionando claramente como una plaza estratégica y, sin dudas, el sector se prepara para un movimiento importante que promete dinamizar la economía local.








