Axel Hernán Rojas protagonizó un violento brote en el Sector 1 del Servicio Penitenciario. Destruyó un inodoro, un lavamanos y electrodomésticos, y luego agredió con un palo de escoba partido a los agentes que intentaron contenerlo. Suma nuevas causas judiciales.
Un peligroso y reincidente interno del Servicio Penitenciario Provincial volvió a sembrar el caos y la violencia intramuros. Axel Hernán Rojas, el reo que se hizo tristemente célebre meses atrás por intentar agredir físicamente a un fiscal en plena audiencia de Tribunales, protagonizó un feroz ataque en el Penal de Chimbas. En su último brote de furia, el malviviente destrozó las instalaciones del área de Sanidad y dejó heridos a dos guardiacárceles que intentaron reducirlo.
Destrozos en Sanidad y emboscada a los guardias
El violento episodio carcelario se registró en el interior del Sector 1 del complejo penitenciario. Rojas se encontraba alojado temporalmente en una de las celdas de la zona de Sanidad cuando solicitó formalmente el permiso de los custodios para dirigirse al sanitario. Sin embargo, lejos de utilizar las instalaciones, el interno comenzó a vandalizar el lugar de forma desenfrenada.
Con extrema violencia, el recluso logró romper por completo un inodoro y un lavamanos de porcelana. Acto seguido, arrancó de cuajo un ventilador de techo y provocó serios daños estructurales en una estufa. Al percatarse de la situación, el personal penitenciario de guardia acudió de inmediato para neutralizar los desmanes. Fue en el momento del traslado de regreso a su celda cuando la agresividad de Rojas se potenció: el reo tomó un palo de escoba, lo partió a la mitad y lo utilizó como un arma blanca precaria para arremeter contra los efectivos.
Como consecuencia de la agresión armada, el subayudante Vargas sufrió una severa lesión en uno de sus ojos tras ser golpeado con el objeto astillado, en tanto que el subayudante Palma recibió un fuerte impacto directo en la zona de la nariz.
Un frondoso prontuario de violencia institucional
Tras un intenso forcejeo, los agentes penitenciarios lograron reducir al atacante y solicitaron la presencia del personal de la Comisaría 30ª para labrar las actuaciones legales correspondientes. Por este nuevo descontrol, las autoridades judiciales le atribuyeron a Rojas los delitos de lesiones leves agravadas (por ser cometidas contra miembros de las fuerzas de seguridad) y daño agravado, ambos en concurso real.
Rojas cuenta con preocupantes antecedentes de violencia idéntica dentro del sistema penal. El pasado 5 de marzo, el recluso intentó abalanzarse para golpear al fiscal José Plaza durante una audiencia en el palacio de Tribunales, luego de que el magistrado rechazara un planteo de su defensa para cambiarlo de pabellón. Además, en el año 2025, había recibido una condena por destruir el teléfono público que utilizan los presos para hablar con sus familias. Aquella pena se unificó con sentencias anteriores, fijándole una pena única total de 11 años, 2 meses y 15 días de prisión de cumplimiento efectivo que ahora, con estas nuevas causas, amenaza con extenderse.








