En una jornada electoral que quedará marcada en la historia contemporánea del país, Abelardo de la Espriella se consolidó como el nuevo presidente electo de los colombianos tras imponerse en una reñida segunda vuelta. Con un discurso cargado de vehemencia, patriotismo y promesas de un cambio radical en la conducción del Estado, el líder de Firmes por la Patria se dirigió a la nación para proclamar su victoria y enviar un contundente mensaje a sus opositores.
«Soy tu presidente, el presidente de todos los colombianos, de los que votaron por mí y de los que no, porque la patria nos pertenece a todos», afirmó el mandatario electo ante una multitud fervorosa. Durante su intervención, de la Espriella dejó claras las líneas de lo que será su administración, caracterizada por una promesa de «mano de hierro» contra la criminalidad y un fuerte giro hacia la derecha.
A continuación, repasamos las 10 frases más fuertes y determinantes de su discurso de victoria, las cuales marcan la hoja de ruta del gobierno que asumirá los destinos del país:
- «Hoy el pueblo colombiano ha hablado con valentía en las urnas: derrotamos la tiranía, vencimos el absolutismo y sepultamos de una vez por todas el intento de destruir nuestra democracia a través de constituyentes ilegítimas.»
- «A partir de este momento se acaban las concesiones con el terrorismo. Vamos a recuperar la seguridad nacional por la razón o por la fuerza, aplicando la Pax Romana: la fuerza legítima de las armas del Estado y el peso implacable de las leyes de la República.»
- «Mi gobierno no será de discursos ni de promesas vacías. Los políticos tradicionales prometen, pero los empresarios nos comprometemos. Me comprometo ante Dios y ante el pueblo a liberar a Colombia de la esclavitud del olvido.»
- «A los grupos al margen de la ley les digo: se les acabó la fiesta. Desde el día uno quedan suspendidos de forma definitiva todos los procesos de paz y diálogos estériles. Con los criminales no se negocia, se les somete.»
- «Asumo el compromiso de sanar el sistema de salud en 90 días con un plan de choque inmediato; no permitiré que un solo colombiano más muera en la puerta de un hospital por negligencia o corrupción.»
- «Le devolveremos el rumbo económico al país devolviéndole las garantías a los emprendedores, persiguiendo con contundencia los cultivos ilícitos y reactivando la fumigación y los bombardeos a campamentos terroristas como corresponde.»
- «A la comunidad internacional y especialmente a nuestros aliados estratégicos como Estados Unidos, les aseguro que restableceremos nuestras relaciones con una profundidad histórica. Ellos nos necesitan tanto como nosotros a ellos.»
- «No vengo a perpetuarme. Vine a pagar un servicio militar por la patria: gobernaré sin descanso 20 horas al día durante cuatro años estrictos, respetando la Constitución del 91, y luego me retiraré para siempre de la vida pública.»
- «Sé que enfrentamos amenazas y discursos de odio que buscan desconocer la voluntad popular, pero nos mantendremos protegidos por el fervor del pueblo y por la gracia de Dios. Nadie frenará este mandato soberano.»
- «Este triunfo no se trata de Abelardo de la Espriella; se trata del futuro, de rescatar el orgullo nacional y de demostrarle al mundo que Colombia jamás se arrodillará ante el comunismo ni ante el narcotráfico.»
Con este enérgico pronunciamiento, el nuevo jefe de Estado abre un capítulo de altísima expectativa política y social en Colombia, prometiendo restablecer el orden público e institucional en un escenario que analistas locales catalogan como uno de los más polarizados de las últimas décadas.








