Uno de cada cinco conductores elige cargar nafta por sus propios medios en las estaciones habilitadas. El sistema, que comenzó a implementarse en julio de 2025, gana terreno impulsado por descuentos y aplicaciones móviles. Desde la Cámara de Expendedores afirmaron que la modalidad convive con el servicio tradicional y no afectó los puestos de trabajo.
A doce meses de la llegada oficial del sistema de autodespacho de combustibles a San Juan, la modalidad logró consolidar una porción sumamente significativa del mercado local. Aunque la atención tradicional a cargo de los playeros sigue concentrando la mayor parte de la demanda, las islas de autocarga ya representan el 20% del promedio de las transacciones en los establecimientos que cuentan con esta tecnología.
La evolución del sistema y el gancho de los descuentos
El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines (Ceca), Miguel Caruso, fue el encargado de confirmar que alrededor de uno de cada cinco clientes opta actualmente por el sistema sin asistencia. El porcentaje refleja una adopción acelerada para una herramienta que dio sus primeros pasos en la provincia en julio de 2025, cuando la estación YPF ACA —ubicada en Avenida Rawson y 9 de Julio— inauguró la primera experiencia como una apuesta a la modernización del servicio.
Con el correr de los meses, otras tres estaciones de servicio se sumaron a la iniciativa. Sin embargo, la implementación en San Juan se ha dado de manera parcial y combinada: todas las estaciones mantienen surtidores atendidos por personal y reservan islas específicas para el autodespacho. Según explicaron desde el sector empresarial, las principales razones que impulsan a los usuarios a bajarse del auto y servirse ellos mismos son:
- El uso de tecnología: Está directamente asociado al manejo de aplicaciones móviles y billeteras virtuales.
- Incentivos económicos: Las cargas autónomas suelen estar vinculadas a promociones especiales y descuentos en el precio final.
- El perfil del cliente: Su uso está concentrado en un núcleo de usuarios jóvenes habituados a las herramientas digitales.
Sin impacto negativo en el empleo local
Cuando el Gobierno nacional habilitó la normativa para el autodespacho, los sindicatos y los propios trabajadores manifestaron su profunda preocupación ante la posibilidad de que el sistema destruyera puestos de trabajo. No obstante, la experiencia acumulada en San Juan durante este primer año echó por tierra aquellos temores.
Desde la Ceca señalaron que la presencia de los playeros sigue siendo completamente indispensable en las estaciones. Incluso en las islas de autodespacho, los trabajadores resultan necesarios para responder consultas, brindar asesoramiento y asistir a aquellos clientes que no están familiarizados con los medios de pago digitales o el uso del surtidor. De esta manera, el modelo autónomo se consolida como una alternativa ágil que convive en armonía con el esquema tradicional de carga.
Fuente: Diario Huarpe








