Las víctimas, de 2 y 4 años, fallecieron en un estacionamiento de la ciudad de Carpentras. Investigan si ingresaron al coche sin que su madre lo notara. El país europeo vive una jornada histórica con alertas rojas y temperaturas que rozan los 43°C.
Una verdadera tragedia de alcance internacional sacude al continente europeo en medio de una emergencia climática sin precedentes. Este lunes, dos hermanitos de 2 y 4 años de edad perdieron la vida de forma trágica tras quedar atrapados en el interior de un automóvil estacionado en la ciudad de Carpentras, al sudeste de Francia. El desgarrador episodio ocurrió en el marco de una histórica ola de calor africano que mantiene a gran parte de ese país bajo el máximo nivel de alerta meteorológica.
De acuerdo con los datos publicados por el medio francés La Provence, los servicios de emergencia de la Policía y el cuerpo de Bomberos fueron alertados de la situación a las 13:10 hora local (8:10 de la Argentina). A pesar de la inmediata llegada de las dotaciones de rescate y de las maniobras de reanimación cardiopulmonar practicadas sobre los menores, los paramédicos no pudieron hacer nada para salvarles la vida y constataron los fallecimientos en el lugar.
La fiscal encargada del caso tomó intervención y precisó ante los medios de comunicación que, si bien restan los resultados de las autopsias oficiales, la principal línea de investigación apunta a un golpe de calor fulminante debido a las altas temperaturas encerradas en el habitáculo. Las primeras pericias sugieren que los niños podrían haber ingresado al vehículo por sus propios medios para jugar, quedando atrapados de forma accidental sin que su madre, una mujer de 33 años, se percatara de la situación. Aún resta establecer con precisión cuánto tiempo pasaron expuestos al encierro.
Francia, bajo un calor histórico y mortífero
El drama de los menores se produce en el que podría consolidarse como el día más caluroso en Francia desde que se tienen registros oficiales. Las autoridades climáticas mantienen activada la alerta roja —la máxima categoría de peligrosidad— en 49 departamentos del territorio, mientras que otros 40 se encuentran bajo alerta naranja. El termómetro estatal llegó a anticipar registros extremos para esta tarde:
- 43°C en la ciudad de Burdeos.
- 42°C en Nantes.
- 41°C en Rennes.
- 40°C en París, Toulouse, Limoges y Bourges.
Esta asfixiante masa de aire caliente ya genera comparaciones con la histórica y trágica ola de calor de agosto de 2003, que provocó la muerte de más de 15.000 personas en toda la nación europea. Además de la fatalidad de los dos niños en Carpentras, las autoridades locales manifestaron su enorme preocupación por el alarmante incremento de accidentes viciosos: entre la noche del sábado y la mañana de este lunes, al menos 13 personas murieron ahogadas en ríos, playas y canales públicos al intentar refrescarse de las temperaturas extremas.







