A diferencia de otras épocas de euforia, los partidos del conjunto nacional ya no logran llenar las mesas locales. La crisis económica, el frío invernal y los altos costos de los servicios mantienen los locales vacíos, obligando a los clientes a cambiar sus hábitos para cuidar el bolsillo.
El rubro gastronómico de San Juan vive un panorama preocupante y las citas de la Selección ya no se traducen en el boom de ventas de años anteriores. Referentes del sector en la Asociación Hotelera Gastronómica de la provincia, advirtió que el consumo sigue planchado y que se nota una falta de efervescencia mundialista en las calles. Según la empresaria, el clima hostil, la malaria económica y el hecho de que la gente ya esté «satisfecha» con los títulos pasados hacen que la mayoría prefiera quedarse en casa.
Platos compartidos y alquileres por las nubes
Esta realidad se traduce en una caída sostenida de la actividad. Los pocos clientes que asisten a los locales han adoptado una nueva modalidad de ahorro: compartir el plato no por falta de hambre, sino para poder pagar la cuenta, ya que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir un menú por persona.
La situación se vuelve aún más crítica para los comerciantes debido a los costos fijos. Se comparó la rentabilidad actual con un «pacman» que se devora las ganancias por culpa de las subas en alquileres, luz e internet. Esta fuerte presión económica ya se nota en el paisaje urbano de la provincia, donde cada vez se ven más locales cerrados con carteles de alquiler, incluso en zonas clave como la peatonal céntrica.
Frente a este escenario, desde el sector gastronómico exigen que se cumpla la promesa de campaña de bajar la carga impositiva para darles un respiro, mientras apuestan a que el cobro del medio aguinaldo y el movimiento de las vacaciones de invierno traigan el alivio que el fútbol, por ahora, no pudo generar.








