El violento episodio ocurrió en la madrugada del domingo en el barrio Pie de Palo. Un hombre de 30 años le exigió al vendedor que le «fiara» la dosis, lo que desató la furia del narco. Tras la golpiza, la víctima lo denunció en la comisaría.
Un insólito pero sumamente violento episodio derivó en una investigación judicial en el departamento Caucete. Un sanjuanino de 30 años concurrió a un búnker de venta de estupefacientes con la intención de adquirir sustancias ilegales, pero debido a una fuerte discusión económica con el vendedor terminó recibiendo una feroz paliza y fue despojado de sus únicas pertenencias.
La discusión por el «fiado» y el ataque
El violento hecho se registró durante los primeros minutos de la madrugada del pasado domingo en el interior del populoso barrio Pie de Palo. Según confirmaron fuentes judiciales, la víctima —un caucetero de apellido Ortiz— se dirigió a una vivienda del mencionado complejo habitacional para encontrarse con un sujeto al que reconoció en su denuncia como un habitual vendedor de drogas de la zona.
Al momento de concretar la transacción, el dealer le notificó el valor de las dosis. Fue allí donde el negocio ilegal se frustró: Ortiz notó que el dinero en efectivo que llevaba entre sus ropas era insuficiente para cubrir la tarifa fijada y le exigió al narco que le entregara la mercadería bajo la promesa de pagarle el saldo restante después, bajo la modalidad de «fiado». El pedido generó una inmediata y acalorada discusión entre ambos que escaló en pocos segundos, cuando el vendedor perdió los estribos por completo y arremetió físicamente contra el cliente.
Heridas cortantes y denuncia en la comisaría
El presunto dealer le propinó a Ortiz una severa golpiza de puños y patadas, ensañándose principalmente con la zona de la cabeza. No conforme con la agresión física, el atacante le sustrajo por la fuerza la poca plata que el damnificado cargaba y su teléfono celular, dejándolo malherido en la vía pública. Como consecuencia del ataque, el hombre de 30 años debió recibir asistencia médica de urgencia debido a los múltiples traumatismos y a una serie de heridas cortantes profundas que sufrió en el rostro y en el cuero cabelludo.
Lejos de guardar silencio por el contexto ilegal en el que se originó el altercado, el damnificado se trasladó indignado hasta la sede policial de la jurisdicción apenas fue liberado. La denuncia fue radicada formalmente ante las autoridades de la Comisaría 37ª y, debido al robo posterior, el expediente ya fue derivado a la UFI Delitos contra la Propiedad, desde donde se ordenaron medidas tendientes a individualizar y detener al agresor.








