Beatriz Lund, Laura Ortega, Francisco Rodríguez y Lucy Merino se entrenan a contrarreloj en los diques provinciales para la Winter Swimming World Cup 2026. Nadarán 500 metros en el Canal de los Témpanos sin traje de neopreno y bajo temperaturas extremas.
La resistencia física, la fortaleza mental y el orgullo de representar a la provincia se fusionan en un desafío que roza lo imposible. Cuatro nadadores sanjuaninos comenzaron la cuenta regresiva para afrontar una de las pruebas de aguas abiertas más extremas y exigentes de todo el planeta. Se trata de la Copa Desafío Aguas Frías (Winter Swimming World Cup 2026), una cita mundialista que se desarrollará del 2 al 9 de agosto en la imponente localidad de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz.
El Canal de los Témpanos: el escenario del reto
El imponente Glaciar Perito Moreno será el mudo testigo de una competencia que reunirá a los deportistas más osados de diversos continentes. Para esta cuarta edición, la organización montará una impresionante estructura: una piscina flotante desmontable instalada directamente sobre las gélidas aguas del Canal de los Témpanos.
El durísimo reto para los competidores consiste en completar un circuito de 500 metros en un tiempo máximo de 20 minutos. Sin embargo, la mayor dificultad radica en el reglamento estricto de la disciplina, el cual prohíbe taxativamente el uso de trajes de aislamiento de neopreno; los nadadores deben sumergirse vistiendo únicamente mallas tradicionales de competición, exponiendo sus cuerpos de manera directa al frío polar patagónico.
Entrenamiento extremo en los diques de San Juan
Para aclimatar el organismo y lograr la tolerancia biológica necesaria que evite la hipotermia, la delegación sanjuanina compuesta por Beatriz Lund, Laura Ortega, Francisco Rodríguez y Lucy Merino viene ejecutando un riguroso plan de natación invernal. Los atletas aprovechan las bajas temperaturas de la temporada en Cuyo para realizar intensas inmersiones en los espejos de agua locales.
Durante el último fin de semana, el equipo completó una exigente travesía de entrenamiento que incluyó:
- Sábado: Una sesión de 20 minutos en el Dique de Ullum (con el agua a 11,8°C) y una réplica inmediata en el Dique Punta Negra (a 12,8°C).
- Domingo: Sostenimiento del ritmo de nado en el Dique Cuesta del Viento (Iglesia) y un cierre de jornada en las aguas del Dique Valle Fértil.
Complementando el esfuerzo acuático, la rutina diaria de los sanjuaninos abarca sofisticadas técnicas de respiración controlada y estrictos protocolos científicos de entrada en calor. Con el pasaporte casi listo para agosto de 2026, este grupo de nadadores ya fija sus ojos en el horizonte, proyectando una nueva participación para la edición del 2028, con la firme convicción de dejar grabada la bandera de San Juan en los hielos eternos del sur argentino.








