La víctima es un joven de 19 años que acudió a un llamado ficticio en el complejo habitacional de Rawson. Dos delincuentes lo atacaron a traición y le sustrajeron un iPhone junto a una billetera con $316.000 en efectivo. El casco le salvó la vida.
El uso de aplicaciones de transporte volvió a quedar en la mira de la inseguridad en San Juan tras un violento asalto tipo emboscada. Un joven conductor de la plataforma Uber Moto fue atacado de forma salvaje por dos delincuentes en el interior del barrio Valle Grande, en el departamento Rawson. Los malvivientes utilizaron un viaje ficticio como señuelo para golpearlo en la cabeza con una piedra y robarle una importante suma de dinero en efectivo junto a sus pertenencias tecnológicas.
Un viaje falso como trampa
El violento episodio de inseguridad se registró alrededor de las 9:00 de la mañana de este martes 23 de junio. Fuentes judiciales confirmaron que el damnificado, un joven trabajador de apenas 19 años, aceptó un servicio a través de la aplicación digital que marcaba como destino una de las calles internas del populoso sector rawsino. Al arribar puntualmente al lugar indicado por el mapa satelital, el chofer aminoró la marcha al notar que no había ningún pasajero esperando de forma visible en la acera.
Fue en ese preciso instante de vulnerabilidad cuando dos malvivientes salieron de la oscuridad de un pasaje y lo abordaron con extrema violencia. Sin mediar palabra y con el claro objetivo de neutralizarlo, uno de los asaltantes le arrojó una piedra de gran tamaño de forma directa a la cabeza, mientras que el segundo cómplice se abalanzó sobre el rodado para desestabilizarlo.
El casco evitó una tragedia y el botín millonario
A pesar del brutal impacto del proyectil en el cráneo, el conductor no sufrió lesiones de gravedad ni perdió el conocimiento debido a que llevaba correctamente colocado y abrochado su casco reglamentario de protección, un elemento que terminó salvándole la vida. Una vez en el suelo, los ladrones lo redujeron a la fuerza y comenzaron a requisar los bolsillos de sus prendas de abrigo.
Los malvivientes lograron alzarse con un costoso teléfono celular marca iPhone y una billetera que contenía la recaudación de sus jornadas laborales: un total de $316.000 en efectivo y documentación personal, para luego darse a la fuga a pie perdiéndose entre los monoblocks de la zona. Afortunadamente, los delincuentes no lograron encender ni llevarse la motocicleta, permitiendo que la víctima conservara su principal herramienta de trabajo. El hecho ya es investigado de forma conjunta por el personal policial de la jurisdicción y la UFI Delitos contra la Propiedad.








