El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Irán aceptó recibir «inspecciones nucleares al más alto nivel» y por tiempo indefinido. Según el mandatario norteamericano, esta medida representa una condición básica indispensable para continuar con cualquier tipo de negociación entre ambas naciones, luego del conflicto armado registrado en 2025 que dejó graves daños en las instalaciones atómicas iraníes.
Como contrapartida y ante una urgente crisis humanitaria, la Casa Blanca autorizó el desbloqueo parcial de unos 12.000 millones de dólares en fondos iraníes. Sin embargo, Trump aclaró de forma tajante que estos recursos económicos estarán estrictamente gestionados por Washington y solo podrán ser utilizados para la compra de alimentos y medicinas de origen estadounidense.
Tensión por el control marítimo A pesar de que el acuerdo técnico preliminar alcanzado en Suiza contempla un plazo de 60 días para definir el futuro de las sanciones internacionales y la seguridad regional, la tensión militar se mantiene alta. Trump advirtió que las fuerzas navales de EE.UU. continuarán desplegadas en la zona y que volverán a bloquear el estratégico estrecho de Ormuz si lo consideran necesario, aunque estimó que por el momento es una opción poco probable.
Por su parte, las autoridades de Teherán salieron rápidamente a desmentir un acceso inmediato de los verificadores, argumentando que «no existe ningún protocolo» para inspecciones extraordinarias fuera del Tratado de No Proliferación Nuclear tradicional. Pese a las discrepancias discursivas, el paso de buques mercantiles por la estratégica vía marítima registró un récord en las últimas horas, bajo la promesa iraní de que el canal será administrado bajo el derecho internacional.
Fuente. Infobae








