El gobierno de ese país actualizó el reporte de víctimas tras los destructivos sismos de magnitudes 7,2 y 7,5. Decretaron la emergencia nacional y cerraron el principal aeropuerto internacional por graves daños edilicios. Sigue el despliegue de asistencia internacional y el ofrecimiento de ayuda por parte de la Argentina.

La magnitud del desastre natural que golpeó a Venezuela el miércoles por la noche comienza a reflejarse en crudas y dolorosas cifras oficiales. La presidenta interina de ese país, Delcy Rodríguez, confirmó este jueves por la mañana que ya se contabilizan al menos 164 personas fallecidas y 971 heridos como consecuencia directa del doble terremoto que sacudió la franja norte costera. Bajo un estricto estado de emergencia nacional, las brigadas de defensa civil y las fuerzas de seguridad trabajan contrarreloj removiendo escombros para hallar sobrevivientes.
Epicentro en la costa y cierre del principal aeropuerto

De acuerdo con los datos precisados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los dos brutales movimientos sísmicos tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5, registrándose con apenas un minuto de diferencia entre sí. El epicentro exacto se localizó al oeste de la localidad costera de Morón, a unos 168 kilómetros de la ciudad de Caracas. Las autoridades locales informaron que, si bien el temblor se sintió con fuerza en gran parte del territorio, las mayores destrucciones y el impacto más severo se concentran en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón.
La violencia del fenómeno obligó a la clausura inmediata y total del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, la principal terminal aérea y puerta de entrada al país caribeño. Rodríguez explicó ante los medios de comunicación que la medida de clausura se adoptó de urgencia por estrictas razones de seguridad ciudadana, debido a los «graves daños en su infraestructura» ocasionados por las dos fuertes sacudidas sucesivas. En su mensaje a la población, la mandataria interina rogó mantener la calma y enfatizó: «En estos momentos, hay que mantener la unión para salvar vidas».







