La víctima, propietaria de un hotel ubicado sobre la Ruta 40, detectó movimientos irregulares en su home banking y descubrió que durante varios meses le sustrajeron dinero de forma gradual sin que lo advirtiera. Interviene la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.
Un empresario del departamento Pocito denunció haber sido víctima de una presunta y millonaria estafa informática que le ocasionó un perjuicio económico superior a los 27 millones de pesos. El caso, que se encuentra en sus etapas iniciales de investigación judicial, busca esclarecer de qué manera terceras personas lograron vulnerar los sistemas de seguridad para acceder de forma ilegítima a sus fondos bancarios.
Extracciones hormiga durante meses
Según trascendió desde las fuentes tribunalicias, el damnificado fue identificado con el apellido Gunella, un conocido empresario propietario de un establecimiento hotelero emplazado sobre la Ruta Nacional 40. Aunque la presentación judicial tomó trascendencia pública en las últimas horas, los primeros indicios recolectados señalan que las maniobras delictivas habrían comenzado a ejecutarse varios meses atrás.
De acuerdo con lo expresado por los investigadores, el empresario comenzó a advertir llamativas diferencias en los saldos y movimientos habituales de su cuenta bancaria, motivo por el cual decidió realizar una revisión exhaustiva y detallada de cada una de las operaciones recientes. Fue en ese momento cuando constató con sorpresa que, durante un período de al menos tres meses, se habían efectuado reiteradas extracciones y transferencias de dinero hacia otras cuentas sin su debida autorización.
Las hipótesis que maneja la Justicia
Por el momento, los peritos informáticos no descartan ninguna hipótesis definitiva sobre el mecanismo utilizado para concretar el fraude. Una de las principales líneas que analizan los especialistas en cibercrimen es que delincuentes informáticos hayan hackeado o vulnerado la seguridad digital de la cuenta mediante alguna modalidad de virus o engaño virtual.
Sin embargo, otra fuerte línea investigativa apunta al entorno o a alguna persona con conocimiento directo de las claves y accesos bancarios de la víctima, quien pudo haber ingresado de manera regular al sistema de home banking para realizar retiros graduales y «hormiga» con el único fin de evitar ser detectado a tiempo. La causa penal quedó radicada en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, unidad que coordinará la reconstrucción del recorrido del dinero y los pedidos de informes a las entidades bancarias para identificar a los responsables.








