El gobierno estadounidense movilizará equipos especializados de rescate y asistencia humanitaria de urgencia en coordinación con el comité de emergencia venezolano.
La administración de los Estados Unidos reaccionó con urgencia ante la grave situación que atraviesa el territorio caribeño. El presidente Donald Trump confirmó que su nación dispone de toda la capacidad logística y operativa para colaborar con Venezuela tras sufrir dos potentes movimientos telúricos que causaron estragos en múltiples regiones. Según una declaración emitida por el mandatario, ya se emitieron las directrices para que las agencias de contingencia de EE. UU. inicien de inmediato las labores de apoyo.
Trump describió la magnitud del desastre como un evento de gran escala que lamentablemente ha cobrado numerosas vidas humanas. Manifestó que el pueblo venezolano contará con el respaldo incondicional de su gobierno, advirtiendo además que los diagnósticos preliminares sobre el nivel de destrucción en las zonas afectadas son sumamente preocupantes.
Respuesta e insumos médicos de emergencia
Desde el Departamento de Estado, el secretario Marco Rubio ratificó el envío inmediato de personal técnico e insumos de primera necesidad. La asistencia estadounidense estará integrada por brigadas profesionales de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, especialistas sanitarios para la atención de heridos y cargamentos con suministros médicos esenciales destinados a los hospitales colapsados.

Alerta por el nivel de pérdidas
La gravedad del escenario está respaldada por los modelos de medición del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS), cuyas proyecciones matemáticas alertan sobre un 39% de probabilidad de que las víctimas fatales superen las mil personas, existiendo un riesgo latente del 37% de que la cifra sea aún mayor. Asimismo, el organismo prevé un impacto económico crítico que podría destruir entre el 1% y el 4% del Producto Interno Bruto del país sudamericano.
Para canalizar la recepción de los recursos internacionales, las autoridades locales lideradas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, activaron formalmente un Estado Mayor de Contingencia. Rodríguez coordina las tareas junto a un gabinete de ministros para emergencias y expresó su gratitud hacia el gobierno norteamericano por mantener un canal de comunicación constante que facilitará la distribución eficaz de toda la ayuda humanitaria que comience a ingresar al país.







