La provincia lidera el crecimiento de conversiones a nivel nacional con un incremento del 70% en lo que va del 2026. La enorme brecha de precio con la nafta permite un ahorro mensual de hasta $150.000. Cuánto cuesta hoy instalar un equipo de quinta y sexta generación.
El Gas Natural Comprimido (GNC) vive un auge sin precedentes en la provincia de San Juan, consolidándose como la opción predilecta de los conductores para amortiguar el impacto de los constantes aumentos en los combustibles líquidos. El fenómeno es de tal magnitud que ya no se limita a vehículos con varios años de antigüedad: un impresionante cambio de hábito estalló en el mercado automotor local, donde casi el 40% de los autos 0 kilómetro que se patentan en la provincia son llevados de forma inmediata a los talleres de conversión.
San Juan, líder nacional y con abastecimiento garantizado
Miguel Caruso, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible, describió un escenario de absoluta estabilidad técnica y previsibilidad para la provincia, diferenciándose de las complicaciones de suministro por las bajas temperaturas que afectan a otras regiones del país. Según detalló en declaraciones radiales, en lo que va del 2026 San Juan registró un crecimiento cercano al 70% en las conversiones de vehículos. «Fuimos la provincia que más creció a nivel nacional en 2025 y en 2026 lo mismo», analizó Caruso, destacando que la infraestructura local se encuentra sobredimensionada y preparada para recibir hasta el doble de la flota actual de vehículos a gas. Esto es posible gracias a la conectividad con la cuenca neuquina, que garantiza gas propio y un precio sumamente competitivo.
La matemática que tracciona este boom es contundente y se basa en la brecha de precios en el surtidor. Mientras un litro de nafta promedia los $2.200, el metro cúbico de GNC se ubica en torno a los $850 promedio. Esa disparidad de $1.350 por unidad se traduce en un ahorro mensual estimado de entre $140.000 y $150.000 para un conductor promedio, logrando que la inversión inicial del equipo se amortice sola con el uso cotidiano.

Precios, tecnología y financiamiento: las claves del negocio
Por su parte, Daniel Ruiz, especialista y propietario de un taller del rubro, precisó que sobre un volumen de patentamientos mensuales de entre 500 y 600 unidades en San Juan, la demanda de turnos para colocar gas es masiva, al punto de registrar demoras de unos diez días para conseguir una cita, aunque el trabajo de instalación se completa en una sola jornada laboral. El experto derribó viejos mitos urbanos y aclaró que la electrónica de los sistemas modernos iguala el desempeño de la nafta sin dañar los motores.
Con respecto a los costos vigentes en el mercado para realizar el traspaso tecnológico, los valores oscilan según el tipo de motorización e inyección:
- Equipos de Quinta Generación: Son el estándar obligatorio para modelos fabricados desde el año 2010. El costo de instalación de estos sistemas varía entre $1.400.000 y $2.100.000, dependiendo exclusivamente de la capacidad de almacenamiento del cilindro elegido.
- Equipos de Sexta Generación: Diseñados específicamente para los motores modernos de inyección directa. Esta tecnología de avanzada demanda una inversión de unos $400.000 adicionales sobre los valores de la quinta generación.
Finalmente, las facilidades de pago han sido el combustible definitivo para sostener los niveles de venta. El sector cuenta actualmente con planes de financiación muy agresivos en el mercado, que incluyen líneas de crédito de hasta 22 cuotas sin interés a través del Banco Nación y opciones de pago fraccionado mediante billeteras virtuales como Mercado Pago, facilitando que el usuario financie el equipo y lo pague con lo que deja de gastar en las estaciones de servicio.
Fuente: Tiempo de San Juan.








