Luis Miranda permanece internado en terapia intensiva en el Sanatorio San Juan. La investigación dio un giro: la principal hipótesis señala que perdió el equilibrio y cayó al vacío, descartando que una rama lo haya golpeado.
El estado de salud de Luis Miranda, el operario que protagonizó un grave accidente laboral en el departamento Capital, continúa siendo delicado y su pronóstico es reservado. Tras recibir las primeras atenciones de urgencia y ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Rawson, el trabajador fue trasladado al Sanatorio San Juan, donde se encuentra internado en la unidad de terapia intensiva.
Fuentes vinculadas al caso confirmaron que Miranda sigue bajo una estricta observación médica. Debido a la alta complejidad de las lesiones sufridas en su cabeza, los profesionales de la salud tienen prevista una segunda intervención quirúrgica en las próximas horas para intentar estabilizar su cuadro.
Un giro en la investigación del accidente
El siniestro ocurrió días atrás en las inmediaciones del lateral sur de Avenida Circunvalación y calle Mendoza, mientras el operario realizaba tareas de mantenimiento y poda junto a un compañero de trabajo.
Si bien las primeras versiones policiales indicaban que una rama de gran porte había caído directamente sobre la cabeza de Miranda, el avance de la investigación a cargo de la Justicia modificó el escenario. Según los últimos datos incorporados a la causa, el operario se encontraba cortando una rama cuando esta cedió de forma imprevista. La fuerza del movimiento hizo que perdiera el equilibrio, cayendo desde varios metros de altura e impactando violentamente su cráneo contra el suelo.
El traslado y la causa judicial
El fuerte golpe le provocó un severo traumatismo encéfalo craneano (TEC) y lo dejó inconsciente en el acto. Ante la gravedad de la situación, el personal del servicio de emergencias médicas lo trasladó de inmediato en «código rojo» al Hospital Rawson, donde los cirujanos de guardia lo operaron de urgencia para mitigar el daño cerebral. Luego de esa primera intervención, fue derivado al sanatorio privado donde se encuentra hoy.
Mientras el entorno de Miranda y el cuerpo médico concentran sus esfuerzos en la evolución del paciente, la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Delitos Especiales trabaja en el lugar de los hechos y analiza los testimonios para determinar con precisión si se cumplían las medidas de seguridad laboral correspondientes. Por ahora, la prioridad absoluta sigue puesta en la recuperación del trabajador, cuyo estado de salud es crítico.








