La aerolínea paralizó la totalidad de sus servicios por casi 24 horas tras quedar sus únicos tres aviones operativos fuera de servicio. A la suspensión del vuelo sanjuanino de este jueves por la tarde, se sumó la cancelación del servicio del mediodía de este viernes.
La profunda crisis operativa y financiera que atraviesa la empresa low cost Flybondi sumó un nuevo y dramático capítulo para los usuarios locales. Tras haber suspendido de forma masiva sus 11 vuelos programados durante la jornada del jueves debido a una inédita inactividad técnica de su flota comercial, la firma extendió las cancelaciones hasta este viernes 26 de junio de 2026, afectando por segundo día consecutivo las conexiones con nuestra provincia.
El impacto directo en el Aeropuerto de Las Chacritas

El descalabro en el cronograma de la compañía afectó inicialmente al vuelo programado para la tarde del jueves entre el Aeroparque Jorge Newbery y el aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento de San Juan, el cual debía despegar a las 17:40 horas. Pese a que desde la firma aérea se había manifestado públicamente que el servicio tendería a normalizarse de cara al cierre de la semana, la página oficial de la compañía ratificó que el vuelo del mediodía de este viernes también fue dado de baja de la grilla.
Esta situación no representa una sorpresa absoluta para el mercado aerocomercial de la provincia. De acuerdo con relevamientos del sector referidos al trimestre comprendido entre marzo y mayo pasados, Flybondi ya arrastraba un alarmante índice de incumplimiento local, habiendo cancelado cerca del 45% de los vuelos previstos desde y hacia San Juan, una estadística previsional que anticipaba el escenario de parálisis total actual.
Nueve aviones en tierra, deudas y denuncias penales
El trasfondo de la crisis refleja un delicado presente estructural tras el desembarco del fondo inversor COC Global Enterprise, comandado por Leonardo Scatturice, gestión que ya se cobró las sucesivas renuncias del histórico CEO Mauricio Sana y de su sucesora transitoria, Paz Lovisolo. Actualmente, la empresa cuenta con nueve aeronaves fuera de servicio por severas fallas de mantenimiento y conflictos comerciales por contratos de leasing, a lo que se suman aviones retenidos en el exterior por inspecciones y recurrentes faltas de abastecimiento de combustible por demoras en los pagos a los proveedores del sector.
La situación ya escaló a los tribunales mediante una denuncia penal que busca determinar si la aerolínea continuó con la comercialización y estafa de pasajes a sabiendas de que no podía garantizar los traslados. La presentación judicial incorpora un informe de la consultora Adventus, el cual detalla que la firma acumuló más de 2.500 suspensiones de vuelos y alrededor de 350.000 pasajeros damnificados durante el último año de operaciones, completando un combo de conflictividad que también incluye reclamos gremiales por indemnizaciones y retiros voluntarios adeudados a extrabajadores.








