A pocos días del cruce clave por los dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Cabo Verde, la atención se desvió hacia un grave hecho extradeportivo. Ryan Mendes, capitán del seleccionado africano, fue denunciado por una intérprete brasileña por un supuesto caso de agresión sexual ocurrido durante una gira del equipo en Nueva Zelanda en marzo pasado.
Ante la consulta sobre este proceso judicial en curso, la FIFA emitió un comunicado a través de Globo Esporte: “Tratamos con la mayor gravedad cualquier queja de conducta inapropiada y tiene un proceso claro para que cualquier persona involucrada con el fútbol pueda reportar un incidente”. Asimismo, el ente regulador confirmó que “está en contacto con las autoridades de Nueva Zelanda”, aunque aclaró que, como regla general, sus órganos judiciales independientes no comentan sobre investigaciones en curso ni confirman denuncias específicas.

La denuncia, presentada el 10 de abril en Auckland, relata que el futbolista habría ingresado por la fuerza a la habitación de la intérprete, contratada para asistir a la delegación, para luego violarla. Según los informes, la víctima recibió atención médica especializada donde se constataron lesiones compatibles con el relato, elementos que ya fueron incorporados a la causa judicial.
Pese a la gravedad de las acusaciones, hasta el momento la policía neozelandesa no ha emitido medidas restrictivas ni citaciones públicas contra el delantero de 36 años. La Federación de Fútbol de Nueva Zelanda, por su parte, ya notificó formalmente a la FIFA sobre el expediente. Mientras tanto, el caso sigue bajo investigación, empañando el presente histórico de la selección caboverdiana en su primera participación mundialista.







