Un informe ejecutivo advierte que la provincia deberá multiplicar por diez su empleo minero actual para abastecer los grandes proyectos cupríferos. Operadores de mina, mecánicos de equipo pesado, ingenieros y perfiles tecnológicos lideran la lista de los especialistas más buscados de cara a la próxima década.
La provincia de San Juan se encuentra ante un desafío logístico y educativo sin precedentes en su historia productiva. De acuerdo con un informe ejecutivo elaborado por el ex presidente de la Cámara Minera, Ricardo Martínez, y publicado en Diario de Cuyo, la minería del cobre requerirá la incorporación de más de 50.000 trabajadores directos durante la próxima década. La propuesta, que ya fue presentada ante las empresas del sector y el Estado provincial, plantea la necesidad urgente de acelerar la formación de capital humano para evitar un cuello de botella antes de que los grandes yacimientos cupríferos entren en fase de producción.
El desglose de los perfiles más buscados
El estudio detalla que el empleo directo en el sector minero sanjuanino deberá dar un salto exponencial, pasando de los 4.800 operarios actuales a una base superior a los 50.000 puestos fijos. A esto se suma el efecto multiplicador de la actividad, que estima la creación de entre cuatro y cinco empleos indirectos por cada puesto directo generado. Las proyecciones indican que el pico de demanda de personal se concentrará entre los años 2028 y 2035, período en que coincidirán las etapas de construcción y operación de varios emprendimientos de cobre.
Los puestos que requerirá la industria se dividen en las siguientes especialidades técnicas y profesionales:
- Operadores de mina y planta (18.000 trabajadores): Destinados a la operación diaria de los esquemas extractivos y los procesos en plantas de procesamiento de mineral.
- Mecánicos de equipos pesados (12.000 trabajadores): Técnicos enfocados en el mantenimiento y reparación de la creciente flota de camiones, palas, perforadoras y maquinaria especializada.
- Especialistas en logística y cadena de suministro (10.500 trabajadores): Encargados de las áreas críticas de transporte, abastecimiento, almacenamiento y compras para proyectos ubicados a cientos de kilómetros de las ciudades.
- Ingenieros de mina y de procesos (8.200 profesionales): Responsables de planificar las operaciones, garantizar la eficiencia y optimizar la producción a gran escala.
- Especialistas en higiene, seguridad y ambiente (6.500 profesionales): Personal abocado a supervisar el cumplimiento de los estrictos estándares de seguridad laboral y normativa ambiental moderna.
- Perfiles tecnológicos y digitales (4.800 profesionales): Expertos en automatización, robótica, análisis de datos y transformación digital, ante el avance de las minas inteligentes.
- Especialistas en gestión social comunitaria (3.000 profesionales): Profesionales orientados a fortalecer el vínculo institucional entre las compañías mineras, los actores territoriales y las comunidades locales.
Propuestas de infraestructura educativa e inclusión
El informe advierte que los profesionales que operarán las minas hacia el año 2030 deben comenzar su preparación de inmediato. Para ello, se propone una meta ambiciosa: pasar de los 3.000 egresados técnicos anuales actuales a unos 8.000 egresados al año para 2030, logrando un acumulado de 15.000 nuevos profesionales hacia 2035.
Para cumplir con este objetivo, el documento sugiere crear un Instituto Provincial de Minería con participación activa de las empresas privadas, instalar aulas híbridas en los departamentos mineros, diseñar programas específicos de entrenamiento para el trabajo en alta montaña e incorporar exigencias de contratación local en los proyectos adheridos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Asimismo, se impulsa elevar la participación de las mujeres en el sector, buscando pasar del 12,6% de empleo femenino actual a un piso del 25%.
Financiamiento del plan de formación
El estudio plantea que los recursos económicos para financiar este desarrollo educativo deben provenir de la propia actividad minera. Los tres pilares de financiamiento propuestos son:
- Destinar el 40% del Fondo Especial para el Desarrollo Minero.
- Crear un Fondo de Educación Minera compuesto por el 15% de las regalías de los nuevos emprendimientos.
- Establecer un aporte equivalente al 0,5% de la masa salarial de aquellos proyectos que se encuentren bajo el régimen del RIGI, sumado a acuerdos con organismos internacionales.
Fuente: Tiempo de San Juan.








