En un cierre cargado de drama y polémica en el BMO Field de Toronto, Portugal se impuso 2-1 ante Croacia en un duelo vibrante por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, logrando así su clasificación a la próxima instancia.
El encuentro, que enfrentó a las leyendas Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, comenzó cuesta arriba para el equipo luso. Ivan Perisic abrió el marcador para los balcánicos, obligando a Portugal a redoblar esfuerzos. La igualdad llegó a los 67 minutos, cuando Cristiano Ronaldo convirtió desde el punto penal, anotación tras la cual el capitán fue reemplazado, dejando el campo de juego visiblemente molesto.
Cuando el empate parecía sellado, apareció la figura de Gonçalo Ramos, quien marcó el 2-1 definitivo en el minuto 90+3 con un preciso cabezazo tras un centro de Rafael Leao, desatando la locura en el banco portugués.

El final del partido estuvo marcado por una tensión extrema debido a la intervención del VAR. En el minuto 90+12, el árbitro anuló un gol agónico de Joško Gvardiol por una posición adelantada previa de Igor Matanović tras una revisión exhaustiva. Esta decisión, sumada a otro tanto invalidado a Petar Sučić durante el complemento, terminó de darle forma a una clasificación sufrida para los dirigidos por Roberto Martínez.
Con este resultado, Portugal avanza a los octavos de final, donde se enfrentará a España en un choque que promete ser uno de los más destacados de la siguiente fase del certamen.







