La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) se encuentra en pleno proceso de oficialización de la actualización semestral del Monotributo, una medida que impactará directamente en millones de trabajadores independientes, profesionales y pequeños comerciantes de todo el país.
El organismo dará a conocer los datos definitivos a mediados de julio, una vez que el INDEC publique el índice de inflación oficial correspondiente al mes de junio. Si bien se aguarda el anuncio formal, las proyecciones de consultoras privadas estiman que el incremento tanto en las cuotas como en los topes de facturación rondará el 14,3%.
Con este ajuste, los importes mensuales tendrán una suba lógica. A modo de referencia, la Categoría A pasará a pagar $42.386,74, mientras que en el extremo superior, la Categoría K alcanzará los $1.381.687,90 para servicios. La actualización es fundamental para elevar los topes de ingresos permitidos: se estima que el límite anual para la Categoría A trepará a casi $12 millones, mientras que para la Categoría K llegará a unos $127 millones anuales. El objetivo central de esta suba es evitar que los contribuyentes deban saltar al régimen general únicamente por el efecto de la inflación sobre su facturación nominal.
Ante este panorama, es fundamental que los monotributistas tengan presente que tienen plazo para realizar su recategorización hasta el próximo 5 de agosto. Este cambio llega en un momento de debate económico, donde incluso el FMI ha sugerido revisar el régimen simplificado dentro de una posible reforma tributaria, planteando la necesidad de acercar gradualmente el esquema a los parámetros del régimen general.







