La fiscalía calificó de «arbitraria» la condena de apenas un mes de prisión en suspenso dictada contra el médico Leonardo Santiago Furlotti Barassi. Exigen que el Tribunal de Impugnaciones lo condene por estafa, elevando la pena a tres años de cárcel y seis de inhabilitación para ejercer en el Estado. El profesional le había exigido $250.000 a un paciente para «comprar insumos» que el hospital caucetero provee gratis.
El escándalo de corrupción que sacude al sistema de salud pública de la provincia ingresó en una instancia judicial decisiva. El Ministerio Público Fiscal de San Juan presentó un recurso de impugnación formal contra el polémico fallo emitido en primera instancia que benefició al cirujano Leonardo Santiago Furlotti Barassi. La fiscalía reclama que el profesional sea condenado penalmente por el delito de estafa y que se le aplique una pena de tres años de prisión efectiva junto con seis años de inhabilitación absoluta para desempeñarse en el ámbito de la administración pública.
Engaño en Caucete y pruebas contundentes
Los hechos que dieron origen a la investigación penal se remontan a finales de octubre de 2024. El paciente Axel Fabián Marinero sufrió la rotura del tendón de Aquiles mientras disputaba un partido de fútbol. Tras realizar una consulta médica en una clínica privada con el doctor Furlotti, este último programó la intervención quirúrgica en el Hospital Público Dr. César Aguilar, ubicado en el departamento de Caucete.
Sin embargo, de acuerdo con la acusación fiscal, el cirujano se aprovechó de la vulnerabilidad y la desesperación del damnificado exigiéndole de manera espuria la transferencia de $250.000 a su billetera virtual personal de Mercado Pago. El médico justificó el cobro alegando falazmente que los fondos eran indispensables para costear «el implante» y los «hilos de sutura». El pago se concretó el 4 de noviembre y la intervención se realizó dos días después.
Durante el debate oral, la coartada defensiva del profesional quedó totalmente desarmada. Tanto las autoridades directivas del nosocomio caucetero como el personal de instrumentación quirúrgica confirmaron ante el tribunal que este tipo de insumos médicos y materiales de sutura son provistos por el Estado de forma estrictamente gratuita y que jamás registraron faltantes en los depósitos de la institución. A esto se sumó la incorporación de registros financieros, chats de WhatsApp y audios explícitos que expusieron el desvío del dinero a las cuentas personales del imputado.
Un fallo inicial «arbitrario e irrazonable»
A pesar de la contundencia de la evidencia digital y testimonial, el juez de primera instancia, Alberto Caballero, resolvió absolver a Furlotti Barassi del delito de estafa. El magistrado atenuó la conducta delictiva bajo el argumento de que la operación médica resultó exitosa y que la víctima prestó conformidad al entregar el dinero, imponiéndole una condena que causó indignación: apenas un mes de prisión en suspenso y dos meses de inhabilitación, únicamente por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Frente a esta resolución, el fiscal de la causa, Nicolás Schiattino, arremetió contra el fallo tachándolo de «arbitrario» e «irrazonable». Desde el Ministerio Público Fiscal advirtieron al Tribunal de Impugnaciones que tolerar penas tan irrisorias ante este tipo de maniobras corporativas atenta de forma directa contra la credibilidad ciudadana en la salud pública y el andamiaje de la justicia.
Cabe destacar que la abogada Josela Echegaray Moya también formalizó una impugnación en idéntico sentido a lo solicitado por la fiscalía. Por el momento, los estamentos judiciales no confirmaron si la defensa del cirujano hizo uso del recurso recursivo.







