Así lo advirtió el jefe general del Cuartel de Bomberos de la provincia, comisario mayor Rubén Castro, en diálogo con Radio Colón. Detalló preocupantes estadísticas de siniestros viales y forestales, y brindó recomendaciones clave para prevenir intoxicaciones con el «asesino silencioso» durante el invierno.
El invierno se hace sentir con fuerza en San Juan y, con las bajas temperaturas, se dispara la necesidad de calefaccionar los hogares. Sin embargo, este escenario trae aparejado un notable incremento en los accidentes domésticos, incendios y casos de intoxicación por monóxido de carbono. Para concientizar sobre esta situación, el jefe general del Cuartel de Bomberos de San Juan, comisario mayor Rubén Castro, dialogó con Radio Colón y expuso un panorama alarmante respaldado por las estadísticas oficiales.
Las estadísticas que encienden las alarmas
Castro comenzó la entrevista repasando los crudos números que maneja la fuerza de seguridad y prevención provincial. Respecto al año pasado, precisó: «El año 2025 lo cerramos con un total de 3.500 intervenciones; de ellas, 507 fueron incendios de vivienda y 1.928 fueron incendios forestales».
La tendencia para este año 2026 no muestra una mejoría. Al trazar el balance del primer semestre de 2026, el jefe de Bomberos señaló: «Ya registramos un total de 1.488 intervenciones. Entre ellas, 275 incendios de vivienda y 564 forestales». Con preocupación, el comisario mayor advirtió que «el número va aumentando exponencialmente año a año».
Al analizar las causas principales de los incendios estructurales en San Juan, Castro fue tajante: «Un 90% o 95% de los incendios de vivienda son producto de problemas eléctricos». Según explicó, el problema radica en que los ciudadanos no invierten en un control periódico ni en una correcta instalación en sus domicilios.
A esto se suma la peligrosa costumbre de sobrecargar los prolongadores múltiples, popularmente conocidos como «zapatillas». «Conectan distintos electrodomésticos en un mismo lugar, lo que genera una sobrecarga, el cortocircuito y el posterior incendio», puntualizó, agregando que las conexiones clandestinas e ilegales en distintos sectores de la provincia agravan el desgaste de los cables conductores.
Otro de los grandes flagelos de la temporada invernal son los casos de personas intoxicadas con monóxido de carbono, al que Castro definió como un «asesino silencioso, incoloro, inodoro e insípido» producido por la combustión incompleta de materiales.
El jefe del cuartel remarcó la importancia de saber reconocer los síntomas de intoxicación, los cuales dividió en tres niveles de gravedad:
- Leve: Dolor de cabeza, náuseas, mareos y debilidad corporal.
- Moderado: Confusión mental, visión borrosa, falta de coordinación motriz y dolor en el pecho.
- Grave: Pérdida notable de la conciencia, convulsiones y riesgo inminente de muerte.
Para evitar tragedias, desde la Dirección de Bomberos recomendaron priorizar artefactos de tiro balanceado por sobre los de tiro natural. También llamaron a mantener siempre una pequeña abertura de ventilación en las habitaciones y extremar los cuidados en las zonas rurales, donde es frecuente el uso de brasas o estufas a leña que se dejan encendidas durante la noche con las puertas y ventanas totalmente cerradas.
Capacitaciones abiertas a la comunidad
Hacia el final de la entrevista, Castro recordó que el cuartel de Bomberos mantiene sus puertas abiertas para brindar capacitaciones preventivas a escuelas, uniones vecinales y cualquier institución de la sociedad civil que lo requiera.
Para solicitar charlas sobre prevención sísmica, uso de matafuegos o incendios en los establecimientos educativos, los directivos simplemente deben presentar una nota formal ante los organismos correspondientes para coordinar la visita del personal especializado durante el ciclo lectivo.







