Johan Manzambi se perdió el choque de octavos de final ante Colombia debido a una dolencia en su rodilla izquierda y su presencia ante la Albiceleste sigue siendo una incógnita. Aunque los estudios médicos descartaron una lesión de gravedad, el cuerpo técnico europeo evaluará su evolución día a día.
Suiza logró meterse en los cuartos de final del Mundial 2026 tras una infartante definición por penales contra Colombia. De esta manera, se transformó de forma oficial en el próximo rival de la Selección Argentina conducida por Lionel Scaloni. Sin embargo, el combinado europeo no pudo festejar con total tranquilidad, ya que arrastra una enorme preocupación en su frente de ataque: la situación física de su gran figura y goleador, Johan Manzambi.
Preservado por el DT y estudios alentadores
El delantero de Friburgo encendió las alarmas de la concentración suiza luego de verse obligado a abandonar de manera prematura el último entrenamiento previo al duelo ante los cafeteros. Fiel a su filosofía, el director técnico Murat Yakin ya había advertido que no arriesgaría a ningún futbolista que no se encontrara al 100% de sus condiciones físicas y, pese al peso específico del jugador, decidió preservarlo y no incluirlo ni siquiera como alternativa en el banco de suplentes.
Pese al fuerte dolor inicial en su rodilla izquierda, las últimas horas trajeron un manto de alivio para el bando europeo. Los resultados de la resonancia magnética arrojaron un diagnóstico favorable al descartar una ruptura ligamentaria o una lesión de gravedad. Ante este panorama, el cuerpo médico y técnico no lo descarta y monitoreará de cerca su evolución en cada práctica para determinar si podrá sumar minutos ante la Selección Argentina.
El peso de una baja clave en la ofensiva
La ausencia de Manzambi representa un dolor de cabeza significativo para los planes tácticos de Suiza. El atacante se consolidó como una de las máximas revelaciones de la Copa del Mundo gracias a una notable efectividad en la fase de grupos, donde registró una marca de tres goles y dos asistencias.
En el país helvético confían en que el proceso de recuperación avance a paso firme durante los próximos entrenamientos. Sin embargo, la decisión final se tomará a contrarreloj en las horas previas al partido, evaluando el riesgo y la necesidad de contar con su principal arma ofensiva para intentar dar el golpe ante la Albiceleste.







