La selección de Noruega enfrenta un escenario inesperado a pocos días de su enfrentamiento en los cuartos de final del Mundial ante Inglaterra. El equipo de Stale Solbakken atraviesa un brote de síntomas respiratorios que ya ha afectado a varios integrantes de su delegación de más de 50 personas. Aunque el entrenador noruego ha intentado restar gravedad a la situación, atribuyendo la tos y las molestias físicas a factores externos como los constantes viajes en avión y el uso intensivo del aire acondicionado, el impacto en el grupo es evidente.
La preocupación se centra principalmente en la disponibilidad de sus futbolistas, dado que algunos casos han tenido consecuencias directas en la formación. Jorgen Strand Larsen fue baja en el debut debido a un cuadro febril, mientras que el defensor Marcus Holmgren Pedersen debió ausentarse del encuentro de octavos ante Brasil. Incluso el propio técnico Solbakken ha sido captado visiblemente afectado por una tos persistente. Mientras el cuerpo médico monitorea de cerca la evolución del plantel, el equipo intenta recuperar la plena salud de todos sus jugadores con el objetivo de llegar en condiciones al choque decisivo del próximo sábado.







