El Presidente afirmó que, en caso de que el plantel acepte celebrar en la sede gubernamental, dejará el edificio sin actividad oficial. «Yo no tengo nada que hacer en esa foto», remarcó para evitar lecturas políticas.
El presidente de la Nación, Javier Milei, puso formalmente la Casa Rosada a disposición de la Selección Argentina para un eventual festejo popular tras la finalización del Mundial 2026. Al mismo tiempo, el mandatario aclaró de forma tajante que no formará parte de ninguna celebración oficial junto a los futbolistas, argumentando que el mérito de los logros deportivos pertenece en su totalidad al equipo.
En declaraciones radiales, Milei explicó que su principal intención es que los jugadores puedan disfrutar del reconocimiento y el afecto del público sin condicionamientos ni presiones de índole partidaria. “Yo no tengo nada que hacer en esa foto. Los que ganan los partidos en la cancha son ellos”, sostuvo con firmeza, distanciándose de cualquier intento de utilización política del éxito deportivo.
Con el objetivo de garantizar la neutralidad del evento, el jefe de Estado anticipó que, si la delegación argentina acepta la propuesta de asistir al histórico balcón de la calle Balcarce 50, él procurará deshabitar la sede del Gobierno nacional durante esa jornada. En ese sentido, incluso bromeó con la posibilidad de permanecer en la Quinta de Olivos mientras se desarrollen los festejos, asegurando además que no habrá funcionarios públicos en el edificio.
La postura adoptada por el Ejecutivo busca diferenciarse y, a la vez, respetar los antecedentes recientes del seleccionado. Cabe recordar que tras la consagración en el Mundial de Qatar 2022, el plantel liderado por Lionel Messi optó por declinar una invitación similar a la Casa Rosada con el firme propósito de evitar que la gesta deportiva quedara asociada a un acto o bandera de carácter político. Con este ofrecimiento «llave en mano» y sin presencia gubernamental, las puertas quedan abiertas a la decisión exclusiva de la delegación nacional.







