Tras una reunión de Labor Parlamentaria presidida por Victoria Villarruel, el oficialismo y los bloques aliados acordaron abrir el recinto el jueves 16 de julio. En tanto, el debate por la «Ley Hojarasca» y la reforma de las PASO se postergaron para después del receso invernal.
El Senado de la Nación reactivará formalmente la actividad en el recinto el próximo jueves 16 de julio a las 12:00 horas. Así quedó definido esta tarde luego de un encuentro clave de Labor Parlamentaria liderado por la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, donde La Libertad Avanza (LLA) logró consensuar una agenda enfocada en dos ejes de alto impacto: el proyecto de Inviolabilidad a la Propiedad Privada y el tratamiento de 30 pliegos para la designación de jueces y personal de Cancillería.
Durante la reunión se terminó de ordenar el cronograma legislativo inmediato. Las autoridades de las bancadas decidieron postergar para el 6 de agosto —ya superado el receso invernal de julio— la sesión que abordará la Ley Hojarasca (orientada a eliminar legislación obsoleta), el proyecto contra Falsas Denuncias impulsado por la radical Carolina Losada, y la reforma de la Ley de Salud Mental, que actualmente continúa bajo análisis en un plenario de comisiones.
Del cónclave participaron los principales jefes de bloque: Patricia Bullrich (LLA), Eduardo Vischi (UCR), Martín Goerling (PRO), Carolina Moisés (Convicción Federal) y Flavia Royón (Primero los Salteños), además de los diputados y senadores Agustín Coto y Natalia Gadano. Por el interbloque kirchnerista estuvieron presentes las senadoras Juliana Di Tullio y Fernando Salino.
La pulseada por la Reforma Electoral
Más allá del temario de la próxima semana, la discusión de fondo en los pasillos del Congreso se centró en la Reforma Electoral que promueve el Ejecutivo. Al salir del encuentro, Patricia Bullrich ratificó que la prioridad absoluta del Gobierno sigue siendo “la eliminación de las PASO”. Sin embargo, frente a las resistencias, el oficialismo ya baraja alternativas que van desde reinstaurar colectoras hasta suspender temporalmente las primarias, tal como ocurrió en los comicios de medio término de 2025.
Desde el PRO, el senador Martín Goerling reconoció que el oficialismo busca la eliminación de las PASO pero aclaró que «la mayoría de los senadores queremos mantenerlas», señalando que el debate formal aún no se ha abierto y que todavía no ingresó ningún borrador con modificaciones desde la Casa Rosada.
El rol de los gobernadores
La definición final parece estar atada a las negociaciones que lleva adelante el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los mandatarios provinciales. Senadores clave de las provincias como Carolina Moisés (Convicción Federal) advirtieron que esperarán las conclusiones de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) antes de fijar postura.
Precisamente esta semana, Jalil se alineó públicamente con la postura oficialista al afirmar que las PASO «no le sirven a la sociedad» y representaban «una encuesta muy cara» que no fortalece a los partidos políticos. Las conversaciones de Santilli con el peronismo dialoguista e independientes definirán si el Gobierno cuenta con los números necesarios para transformar el sistema de votación del país en la segunda mitad del año.







