Murat Yakin apuntó con dureza contra la expulsión de su delantero estrella, Breel Embolo, durante el tiempo suplementario de los cuartos de final del Mundial 2026. El entrenador helvético cuestionó la intervención tecnológica que le dio el triunfo 3-1 a la Albiceleste, aunque descartó favoritismos y reveló una íntima confesión de Lionel Scaloni.
El agónico e infartante triunfo de la Selección Argentina por 3-1 ante Suiza en la prórroga sigue dejando tela para cortar en los principales portales deportivos del mundo. Tras la finalización del encuentro que metió a la Scaloneta en semifinales, el director técnico del conjunto europeo, Murat Yakin, brindó una picante conferencia de prensa donde descargó toda su frustración contra el arbitraje y el uso de la tecnología.
La polémica del VAR que dejó a Suiza con diez
El foco del enojo del entrenador suizo se centró en la jugada que cambió el destino del partido en el tiempo extra, pocos minutos después de que Suiza lograra el empate transitorio. El atacante Breel Embolo fingió una falta por parte de Leandro Paredes cerca de la línea de banda, lo que provocó que el juez amonestara inicialmente al volante central argentino.
Sin embargo, el VAR llamó al árbitro principal para revisar la secuencia en la pantalla. Tras observar la repetición, el colegiado dio marcha atrás: le quitó la tarjeta a Paredes y sancionó a Embolo con una tarjeta amarilla por simulación. Al tratarse de su segunda amonestación en el juego, el delantero suizo terminó expulsado de manera inmediata, una decisión reglamentaria que Yakin catalogó como «inaceptable» y acusó de haber «destruido el partido» sin razones de peso.
El sufrimiento de Scaloni y el respeto por Messi
A pesar de la enorme calentura por el fallo técnico que dejó a su equipo diezmado, el estratega suizo se tomó un tiempo para elogiar el planteo táctico de sus jugadores y revelar un gran gesto de caballerosidad deportiva por parte del cuerpo técnico argentino.
Yakin confesó ante los micrófonos que el propio Lionel Scaloni se le acercó al sonar el silbato final para reconocerle el planteo. «Me dijo que estaba sufriendo mucho en el banco y que le habíamos creado muchas situaciones de peligro real», relató el DT, valorando las palabras de su colega.
Para cerrar, el entrenador helvético buscó bajarle el tono a las polémicas instaladas por la prensa del viejo continente y descartó de cuajo cualquier tipo de ayuda arbitral hacia el conjunto nacional. «No diría para nada que están favoreciendo a Argentina. Tuvimos un partido justo, abierto, no salimos ganadores y punto», sentenció con hidalguía, antes de desearle el mayor de los éxitos a Lionel Messi y al resto del plantel en la semifinal de este miércoles ante Inglaterra.







