Presionados por subas inmobiliarias que superan la inflación y con la necesidad de captar los pesos extra del aguinaldo, los locales del microcentro sanjuanino salen a «quemar» precios con descuentos de hasta el 30% para asegurar liquidez.
El comercio de San Juan vive horas decisivas y se ve obligado a recalcular su estrategia de mitad de año. Presionados por la necesidad de obtener efectivo de forma inmediata para afrontar compromisos clave y renovar su mercadería, los locales comerciales del microcentro sanjuanino decidieron adelantar de manera drástica las liquidaciones de temporada, lanzando importantes rebajas apenas un mes después de haber iniciado el invierno.
Rotación rápida de mercadería para ganar liquidez
La decisión de salir a liquidar con rebajas de hasta un 30% y promociones de cuotas sin interés responde a un cambio cultural y financiero en el sector. Desde la Cámara de Comerciantes Unidos detallaron que la vieja estrategia de «stockearse» para ganarle a la inflación ya no es viable para los pequeños y medianos comerciantes, quienes hoy priorizan la circulación rápida de mercadería para hacerse de billetes físicos.
«La liquidación permite mover el stock y financiarse rápidamente sin depender de cuotas a largo plazo», aseguró Marcelo Quiroga, presidente de Comerciantes Unidos, al analizar la urgencia de captar los pesos extra que circulan en la calle por el cobro del aguinaldo.
Esta tendencia de liquidaciones constantes busca mantener un nivel de ventas mínimo que permita costear los gastos fijos mensuales y la reposición de prendas y calzado para la próxima temporada.
Los alquileres por las nubes y el éxodo del centro
El costo de los alquileres comerciales se consolidó como el principal dolor de cabeza para los comerciantes locales. Al tratarse de acuerdos privados no regulados, las actualizaciones semestrales suelen fijarse muy por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según el sector, mientras la inflación semestral ronda el 17%, los propietarios exigen incrementos que llegan al 25%.
Esta asfixiante presión inmobiliaria ya provocó el cierre de locales tradicionales en San Juan, afectando de manera directa a los rubros de calzado y casas de deportes. Aquellos comercios con menor espalda financiera se ven obligados a bajar las persianas o a mudar sus estructuras fuera del radio céntrico en busca de alquileres más accesibles.
El escenario nacional del consumo minorista
El panorama sanjuanino se encuadra en una realidad compleja a nivel país. De acuerdo con los últimos datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes registraron en junio una suba interanual del 0,9% traccionadas por el aguinaldo y el consumo derivado del Mundial de fútbol, aunque la medición intermensual arrojó una baja del 1,3%, acumulando una caída del 2,5% en el primer semestre del año.







