Las obras de infraestructura en el Servicio Penitenciario Provincial entran en su etapa de definición. Si bien la construcción de los nuevos pabellones se encuentra prácticamente finalizada, las autoridades ministeriales trabajan a contrarreloj en el equipamiento del mobiliario interno y en la culminación de las conexiones de la red cloacal para poner en funcionamiento el complejo.
Un avance clave contra la sobrepoblación carcelaria
La ampliación del Servicio Penitenciario de Chimbas representa una de las obras de infraestructura de seguridad más esperadas en la provincia de San Juan. Con la edificación de los nuevos pabellones ya consolidada en su estructura civil, el foco de los trabajos estatales se trasladó de forma exclusiva a los detalles finos y a los servicios esenciales necesarios para albergar de forma segura a los internos.
El proyecto integral contempla la incorporación de 236 nuevas celdas, diseñadas bajo estándares modernos de habitabilidad y seguridad penitenciaria. Sin embargo, para que el traslado de los reclusos sea una realidad, el Ministerio de Infraestructura y las autoridades del penal coordinan la llegada e instalación de todo el equipamiento de mobiliario, que incluye camas, mesas de concreto y elementos de sujeción reglamentarios.
Conexiones de red y el trasfondo de los plazos
El punto más crítico que traba la habilitación inmediata de los pabellones radica en las obras de saneamiento ambiental. Las cuadrillas técnicas trabajan intensamente en el acople definitivo del complejo hacia la red troncal de cloacas de la zona urbana, un paso indispensable para garantizar las condiciones de higiene del predio.
«La obra civil está prácticamente terminada en un 100%, pero no se puede inaugurar un sector de esta magnitud sin tener el sistema cloacal funcionando de manera óptima y fluida. Estimamos que una vez concluidos los empalmes y colocado el mobiliario faltante, los nuevos sectores quedarán operativos para descomprimir las celdas actuales», explicaron fuentes oficiales vinculadas al proyecto.
Esta ampliación permitirá una reorganización interna de la población carcelaria de Chimbas, optimizando los controles de guardia, mejorando los espacios de reinserción y aliviando de forma significativa el problema histórico de sobrepoblación que afecta al sistema penitenciario local.







