Proyecciones oficiales en Chile estiman que las tareas de reparación integral de la infraestructura dañada en la Región de Coquimbo demandarán un extenso plazo. En San Juan crece la expectativa por cómo afectarán estas obras la apertura y transitabilidad del cruce cordillerano.
Un plan de obras a largo plazo en la IV Región
Las tareas de reconstrucción en la Región de Coquimbo, Chile, demandarán un plazo estimado de entre 18 y 24 meses, de acuerdo con las evaluaciones técnicas preliminares sobre los daños edilicios y viales sufridos en la zona trasandina.
La magnitud de los trabajos prioritarios abarca desde la reparación de rutas de acceso hasta la consolidación de servicios básicos en localidades costeras y del interior del valle, lo que reconfigura las prioridades presupuestarias del gobierno regional chileno para los próximos ciclos económicos.
Expectativa por el Paso de Agua Negra
Esta proyección de largo aliento genera atención en la provincia de San Juan, debido al vínculo comercial, turístico y logístico que une a ambas regiones a través del Paso Internacional de Agua Negra.
Las autoridades técnicas y de vialidad de ambos lados de la cordillera monitorean el estado de la ruta y las zonas de control fronterizo para determinar las condiciones operativas de cara a las próximas aperturas de temporada. La prioridad estará enfocada en garantizar la seguridad vial en los tramos de alta montaña y asegurar los recursos logísticos necesarios en el complejo aduanero.
«La prioridad de la región trasandina está puesta en recuperar la infraestructura crítica y la conectividad vial, lo que requiere una articulación constante con San Juan para mantener operativo el intercambio bilateral», remarcan fuentes del sector.







