El Informe de Bancos publicado por el Banco Central confirmó que la irregularidad en los créditos a los hogares escaló al 12,8% en mayo. El sobreendeudamiento, impulsado por los préstamos personales y las tarjetas de crédito, golpea con mayor fuerza a los sectores jóvenes y de menores ingresos.
El incumplimiento de pago de las familias argentinas alcanzó un nuevo máximo en mayo, consolidando una tendencia preocupante en el sistema financiero. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de morosidad en los créditos destinados a los hogares ascendió al 12,8%, marcando un salto significativo respecto al 4,5% registrado en el mismo mes del año anterior.
El indicador refleja la creciente dificultad de la población para afrontar el costo de los financiamientos en un contexto de pérdida de poder adquisitivo, incremento en el costo de vida y elevadas tasas de interés reales.
Radiografía del endeudamiento: las líneas más afectadas

El reporte oficial desglosa el impacto de la irregularidad según las distintas líneas de crédito comercializadas en el mercado:
- Préstamos personales y tarjetas: Los créditos personales se ubicaron como la línea de mayor incumplimiento, alcanzando un nivel de mora del 15,9% (10,4 puntos porcentuales más que hace doce meses). En tanto, las tarjetas de crédito treparon a un 11,8% de irregularidad, seguidas por los adelantos y créditos prendarios.
- Empresas con mejor desempeño: A diferencia del segmento residencial, la morosidad en las empresas se mantuvo en niveles sensiblemente menores, registrando un 3,5% en mayo, con una variación de apenas 0,1 puntos porcentuales respecto a abril.
- Brecha etaria y entidades no bancarias: El fenómeno afecta de manera crítica a los sectores más jóvenes (de 18 a 25 años), donde la irregularidad supera el 40%. Asimismo, el incumplimiento escala a cerca del 30% en las entidades financieras no bancarias (fintech y tarjetas de las cadenas de retail).
A pesar del vertiginoso incremento en la mora de los consumidores, el BCRA remarcó que las entidades financieras mantienen niveles elevados de previsiones y solvencia, resguardando la estabilidad del sistema bancario frente al deterioro en la capacidad de pago del sector privado.







