El abogado defensor, Dr. Carlos Varela, habló en Radio Colón antes de ingresar a la primera de las siete jornadas de audiencia en Santa Fe. El gendarme jachallero Fabricio Cortés está imputado por la muerte de un presunto delincuente que lo atacó con un arma blanca tras intentar robar cables. La defensa sostiene que actuó en cumplimiento del deber y en legítima defensa, criticando severamente la prisión preventiva de más de tres años y el accionar de la fiscalía inicial.
Tras una dilación judicial de más de tres años, la Justicia de Santa Fe dio inicio este lunes a las audiencias del juicio oral y público para definir la situación procesal de Fabricio Cortés, un gendarme de la Gendarmería Nacional oriundo del departamento Jáchal (Villa Mercedes), que permaneció todo este tiempo privado de la libertad en Rosario. En diálogo con Radio Colón, su abogado defensor, el Dr. Carlos Varela, brindó detalles del proceso que se extenderá por siete jornadas y remarcó la inocencia del efectivo militar.
El hecho investigado ocurrió hace poco más de tres años a las 21:00 horas, cuando Cortés —destinado en Rosario para reforzar la seguridad en la provincia santafesina— advirtió que tres sujetos intentaban sustraer cables de la vía pública. Tras llamar dos veces sin éxito al 911, salió a intentar detener a los sospechosos. En ese instante fue atacado con un arma blanca por uno de los delincuentes y se defendió con su arma reglamentaria. «El ladrón resultó herido y se dio a la fuga; Fabricio lo alcanzó sin volver a disparar y llamó de inmediato a la ambulancia para que lo atendieran. Tuvo una conducta intachable, actuó en cumplimiento del deber y para salvar su propia vida», explicó Varela a los periodistas Adrián Tejada y Cíntia Rodríguez.
Cambio de fiscales, prórrogas de preventiva y el impacto familiar
La defensa denunció severas irregularidades en el inicio de la instrucción penal, marcada por la intervención de una fiscal que «personalizó la causa y fue variando los hechos a medida que avanzaba la pericia», sumado a los sucesivos cambios de tres fiscales a lo largo del proceso. Esta situación derivó en la extensión sistemática de la prisión preventiva por tratarse de un delito con penas elevadas, manteniendo al gendarme sanjuanino encarcelado durante 3 años y 3 meses sin una sentencia firme.
«A Fabricio le arruinaron la vida y la carrera por cumplir con su deber. Había sido enviado a Rosario para ayudar a la población frente a la ola de inseguridad y terminó siendo atacado por delincuentes y encarcelado por la Justicia. No pedimos un favor, solo exigimos que salga a la luz la verdad y que los jueces apliquen condiciones de justicia razonables para que recupere la libertad», concluyó el letrado antes de ingresar a los tribunales rosarinos.







