Durante el primer semestre de 2026, las ventas de petróleo no convencional generaron casi USD 4.700 millones, desplazando por primera vez de la cima al maíz y a los derivados de la soja. El sector energético registró un superávit comercial superior a los USD 5.000 millones y se proyecta un cierre de año récord impulsado por obras clave de infraestructura.
Un cambio de paradigma histórico se consolidó en la matriz productiva y exportadora de la Argentina durante la primera mitad del año. De acuerdo con un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) en base a datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los aceites crudos de petróleo se posicionaron como el producto individual más exportado por el país entre enero y junio de 2026, desplazando de la cima a la harina de soja y al maíz en grano, que históricamente lideraron el ranking.
Entre enero y junio, los envíos de petróleo al exterior generaron divisas por USD 4.693 millones, lo que implicó un crecimiento interanual del 47,7% en comparación con los USD 3.177 millones facturados en el mismo período de 2025. Con un incremento neto de USD 1.516 millones en doce meses, el crudo pasó a explicar por sí solo el 9,5% sobre el total general de los bienes exportados por la nación. Los principales mercados compradores fueron Estados Unidos, Chile, Tailandia, Australia y Uruguay.
El podio exportador y el ranking de los principales rubros
Detrás del petróleo crudo se ubicó el maíz en grano (excluido para siembra), con ventas externas por USD 4.171 millones (un alza del 6,7% interanual) destinadas mayoritariamente a Vietnam, Argelia, Perú, Egipto y Arabia Saudita. En tercer lugar quedó relegada la harina y los pellets de la extracción de aceite de soja, que sumó USD 4.161 millones con una variación del 0,7% respecto a 2025, teniendo como destinos clave a Indonesia, Vietnam, Arabia Saudita, Turquía y Ecuador.
El top ten de bienes exportados en el primer semestre se completó con:

- Aceite de soja en bruto: USD 3.163 millones (+4,4%).
- Oro para uso no monetario: USD 2.913 millones (+51,2%).
- Vehículos para transporte de personas: USD 2.510 millones (+16,8%).
- Trigo y morcajo: USD 2.317 millones (+43,1%).
- Carne bovina congelada: USD 1.302 millones (+43,9%).
- Aceite de girasol en bruto: USD 1.165 millones.
- Porotos de soja: USD 1.022 millones (+7,8%).
En conjunto, las exportaciones argentinas globales alcanzaron los USD 49.454 millones en el semestre, registrando un avance interanual del 24,4%, donde estos diez principales productos concentraron el 55% de todo el volumen operado.
Superávit energético, la brecha del gas invernal y las obras del oleoducto VMOS
El ascenso sin precedentes del petróleo se dio en el marco de un desempeño estelar del sector energético integral en el Intercambio Comercial Argentino (ICA). La balanza comercial de combustibles y energía acumuló un superávit récord de USD 5.076 millones en el semestre, reflejando un salto del 61,7% frente a los USD 3.139 millones del año previo. Las exportaciones del sector treparon a USD 6.594 millones (+42,5%), donde el petróleo crudo representó el 71,2% del bloque, secundado por las naftas (USD 346 millones), butanos licuados (USD 231 millones) y propano licuado (USD 177 millones).
Del lado de las importaciones energéticas, los desembolsos sumaron USD 1.518 millones, concentrados principalmente en la adquisición de Gas Natural Licuado (USD 418 millones), energía eléctrica (USD 356 millones) y gas natural en estado gaseoso (USD 74 millones). Esta necesidad de importar responde a un problema de orden estructural: la Argentina produce diariamente cerca de 140 millones de metros cúbicos de gas, pero el pico de consumo invernal supera los 180 millones. Ante la imposibilidad del sistema de transporte de mover todo el fluido desde las cuencas hasta las ciudades en los meses fríos, el GNL importado opera como cobertura esencial para evitar el desabastecimiento.
Hacia el cierre de 2026, las proyecciones para la balanza comercial de combustibles y energía apuntan a superar los USD 12.000 millones, impulsadas por un barril de crudo con un valor promedio proyectado de USD 82. Asimismo, el desarrollo del oleoducto VMOS —que conectará la Cuenca Neuquina con la costa de Río Negro a lo largo de 600 kilómetros y presenta más del 75% de avance— permitirá evacuar en su etapa inicial 190.000 barriles diarios adicionales. Este salto logístico promete llevar las exportaciones energéticas por encima de los USD 18.500 millones hacia mediados de 2027.
Fuente: Infobae.







