La figura fue hallada escondida detrás de un árbol en la intersección de calle Güemes y 25 de Mayo. Sin que se conozca la identidad de quién la colocó allí, el lugar se convirtió rápidamente en un improvisado altar de fe, oraciones y muestras de respeto por parte de los transeúntes.
Una escena cargada de fe y desconcierto sorprendió a los vecinos que transitaban por las calles del microcentro sanjuanino. Una imagen de la Virgen del Valle apareció de forma inesperada sobre la vereda de calle Güemes, a escasos metros del cruce con 25 de Mayo, generando la inmediata curiosidad de transeúntes, comerciantes y automovilistas.
La pequeña efigie fue descubierta resguardada detrás del tronco de un árbol. Hasta el momento se desconoce por completo la identidad de la persona que la trasladó hasta el lugar o el motivo exacto de su ubicación en la vía pública. Un vecino y devoto que fue de los primeros en advertirla relató a medios locales que la imagen ha permanecido intacta desde su hallazgo: «No sé quién la trajo o cómo llegó, pero nadie la toca», afirmó sobre el respeto con el que la comunidad ha recibido su presencia.

Punto de encuentro, muestras de fe y el significado de la advocación mariana
Con el correr de las horas, el tramo de la vereda se transformó de manera espontánea en un espacio de veneración. Decenas de personas que caminan a diario por la zona bancaria y comercial se detienen al verla para elevar oraciones, contemplarla unos minutos, persignarse antes de continuar su rutina o dejar muestras de agradecimiento.
La Virgen del Valle representa una de las advocaciones marianas más icónicas y veneradas de la Argentina, cuyo centro principal de culto se sitúa en la provincia de Catamarca. La tradición histórica marca que su imagen original fue hallada entre los siglos XVI y XVII en las grutas de la Sierra de Ancasti, transformándose con el tiempo en un emblema nacional de protección y esperanza. Mientras el misterio sobre su llegada permanece sin resolver, la figura continúa firme en la vereda céntrica, convocando la fe de los fieles sanjuaninos.







