Un informe elaborado por el Centro de Investigaciones Sociales de la UADE calculó la «canasta de emancipación» en $1.321.651 mensuales. El monto supera ampliamente el sueldo promedio de un joven y la tendencia a postergar la salida del hogar familiar se consolida con fuerza en el Gran San Juan.
Independizarse y sostener un alquiler de manera autónoma se convirtió en una meta cada vez más lejana para las nuevas generaciones. De acuerdo con un relevamiento nacional presentado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), la denominada «canasta de emancipación» alcanzó los $1.321.651 al mes, un valor que expone la profunda brecha entre los costos reales de vida y el nivel salarial de la juventud.
El estudio detalla que un trabajador joven percibe en promedio ingresos cercanos a los $900.000, lo que significa que el presupuesto indispensable para cubrir un hogar unipersonal supera en un 47% las posibilidades de un sueldo individual. Como consecuencia, las estadísticas revelan que el 44% de los jóvenes continúa conviviendo con sus padres por razones estrictamente económicas, mientras que solo un 26% logró independizarse en solitario y un 21% opta por compartir vivienda para dividir gastos.

Alquileres, tarifas y el impacto de los costos iniciales en San Juan
El desglose de la canasta mensual fija el valor medio del alquiler en $623.726, al que se le suman $370.512 en concepto de impuestos y servicios básicos (expensas, electricidad, gas, agua e internet) y unos $327.413 destinados a la canasta alimentaria, artículos de limpieza, higiene y transporte personal.
Esta realidad nacional encuentra un reflejo directo en el mercado inmobiliario sanjuanino. Referentes del sector local advierten que para ingresar a un departamento en el Gran San Juan se requiere desembolsar una cifra inicial superior al millón de pesos, contemplando el mes de adelanto, depósito de garantía y honorarios profesionales. A ello se le añade el fuerte peso de los servicios públicos y tasas municipales en la provincia, una combinación que obliga a la juventud sanjuanina a resignar metros cuadrados o a dilatar la salida de la casa familiar.







